QUERÉTARO, Qro., 15 octubre 2013.- Un olor nauseabundo, una capa de nata verde-azul y cadáveres de peces y aves han comenzado a aparecer en la presa Santa Catarina, al norte de la capital queretana.

Usuarios del cuerpo de agua y campesinos que usan el líquido buscan apoyo de las autoridades para ubicar la fuente de contaminación que se extiende sobre una gran superficie de la cuarta presa más grande del Estado.

De acuerdo con habitantes de la zona, hasta el pasado 3 de octubre, ésta era uno de los pulmones de Querétaro con aguas limpias, peces de hasta 40 centímetros, garzas blancas y azules, golondrinas y patos, reportó en su edición online Reforma

Sin embargo, a partir del sábado pasado, una densa capa de nata color verde azul apareció en la superficie y, sobre ella, emergieron cuerpos de peces y aves.

En la cortina de la presa se ha acumulado la mayor cantidad del producto contaminante y la mayoría de cadáveres de animales.

«Sólo se ven los cadáveres, se siente la fetidez; la superficie del agua (está) apestosa con colores entre verde brillante y azul. Manchas como de estopa de color azul marino flotan por todos lados y el viento las deposita en las orillas dejando un lodo azulado y pestilente», relató Rafael Mier Maza, miembro del club de kayak que organiza paseos en la presa.

Aparentemente, señaló, alguien fue a vaciar toneladas de materiales químicos a la presa.

«Los pastores y campesinos desesperados me piden que hagamos algo. Uno me dice que sus perros comieron pescados muertos y también murieron», dijo.

En la zona, los pobladores muestran su preocupación, particularmente porque muchos de ellos tienen como actividad adicional la pesca y venta de peces.

«Va a intoxicar a personas, huele muy feo, parece que le echaron veneno», dijo Dionisio Herrera, habitante del lugar.

Al momento, ninguna autoridad ha emitido una postura sobre este fenómeno.