Crecimiento, inversión y empleo, los retos económicos para Sheinbaum
QUERÉTARO, Qro, 31 de octubre de 2026.- El crecimiento económico, la inversión y la generación de empleos se mantienen entre los principales desafíos del gobierno de Claudia Sheinbaum, en un escenario en el que algunos indicadores de actividad muestran avances, mientras el mercado laboral y los precios mantienen señales de presión.
Durante su conferencia del 26 de octubre, la presidenta destacó el desempeño de la economía mexicana y atribuyó parte del dinamismo a la construcción, la obra pública, la vivienda y la producción de artículos electrónicos. La información difundida sobre el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) reportó un crecimiento mensual de 0.6 por ciento en agosto, después de un avance de 0.8 por ciento en julio.
Sin embargo, el avance de la actividad económica convive con dificultades en el mercado laboral. Los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo correspondientes a septiembre registraron una disminución mensual de aproximadamente 718 mil personas ocupadas. La caída se concentró principalmente en la informalidad, aunque el empleo formal mostró un incremento en el mismo periodo.
La inflación también representa un factor de atención. En la primera quincena de octubre, el Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.41 por ciento respecto de la quincena anterior y se ubicó en 3.62 por ciento anual. Aunque el indicador permaneció dentro del rango objetivo del Banco de México, el repunte incide en el poder adquisitivo de los hogares y en las decisiones de consumo.
En materia de inversión, Sheinbaum ha planteado una estrategia que combina recursos públicos y esquemas mixtos para impulsar infraestructura y actividad productiva.
El 13 de octubre, ante representantes empresariales, señaló que la inversión pública y mixta prevista para el sexenio alcanzaría 8.4 billones de pesos, al tiempo que sostuvo que su administración busca reducir el déficit fiscal.
El reto económico consiste en convertir los proyectos de infraestructura y el crecimiento de ciertos sectores en empleos sostenidos, mejores ingresos y mayor dinamismo para las empresas. Los próximos indicadores permitirán evaluar si el avance de la actividad se traduce en una recuperación más amplia o si persisten las diferencias entre producción, ocupación e inflación.