Avanza en Querétaro regulación del turismo comunitario
MORELIA, Mich., 9 de diciembre de 2025.- Hace algunas décadas, muchas noches de verano estaban iluminadas por luciérnagas, pero hoy casi han desaparecido en varias partes del mundo. Científicos advierten que este declive no es casualidad: la urbanización, el aumento de químicos y la contaminación lumínica están transformando los ecosistemas que necesitan para vivir, de acuerdo con investigaciones citadas en ScienceDaily y ScienceDirect.
La pérdida de hábitat es una de las principales causas. Al convertir bosques y humedales en zonas urbanas o agrícolas, se elimina la humedad y la vegetación donde las larvas permanecen durante meses. Sin esos espacios, su ciclo de vida se interrumpe y las poblaciones disminuyen rápidamente. La luz artificial nocturna también afecta su reproducción.
Aunque su brillo parece solo un espectáculo visual, es su forma de comunicarse y atraer pareja. Cuando el entorno está iluminado por calles o anuncios, esas señales quedan opacadas y los adultos dejan de encontrarse, según estudios analizados por ScienceDaily en 2024. Otra amenaza proviene del uso de pesticidas y químicos en suelos y cuerpos de agua.
Muchas especies pasan gran parte de su vida bajo tierra y la contaminación puede eliminarlas antes de llegar a adultas. Además, modelos ambientales recientes muestran que varias especies dependen de ecosistemas muy específicos y podrían estar desapareciendo sin que exista un registro suficiente para detectarlo, según datos recopilados en ScienceDirect.
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