El Congreso del estado de Querétaro convocó con una hora de anticipación a una sesión de Pleno extraordinaria para aprobar o rechazar la ratificación del presidente de la Defensoría de los Derechos Humanos, misma que inició con la presencia de 17 legisladores de los 25 que integran la Cámara.
Debido a la premura con la que se llamó a realizar esta sesión y debido a que el dictamen a votar en ésta fue dada a conocer a los diputados con poco tiempo de anticipación, la fracción del Partido de la Revolución Democrática solicitó una moción de suspensión para devolver el dictamen al órgano legislativo que lo emitió y darle un tratamiento diferente a la opacidad con la que se manejó.
Sin embargo, Antonio Rangel Méndez, presidente de la Junta de Coordinación Política del estado argumentó que el dictamen fue debidamente dado a conocer a los legisladores del Congreso por lo que no había tal opacidad señalada por el diputado del PRD.