QUERÉTARO, Qro., 3 de marzo de 2021.- La pandemia disminuyó sus ingresos, pero la generosidad de su gente es más grande, de ahí que no se ha visto en la necesidad de operar en “números rojos”, declaró Martín Lara Becerril, vicario general de la Diócesis de Querétaro.

Sí se han tenido católicos que directamente se han acercado a sacerdotes para tratar de ayudarlos, pues, pese a que no existan ingresos da hambre, tanto es necesario comer como cubrir pagos de agua, luz e internet, este último necesario para transmitir las misas.

La Iglesia Católica tiene su principal ingreso de los donativos mismos que se han visto fuertemente disminuidos, primero con el cierre total que por 4 meses se tuvo en la pandemia, después, por la necesidad de suspender o aplazar, por ejemplo, bodas y 15 años.

“Hemos aprendido a vivir con lo poquito que hay, hoy, por ejemplo, está al 25% el aforo, esos 25% aportan a la iglesia, con eso nosotros hemos vivido… el pueblo no tiene dinero, la iglesia no tiene dinero”.