Lo que nadie quiere ver
Orquesta Filarmónica en problemas
Una vez más, la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro se convierte en reflejo de una vieja deuda institucional con la cultura. Los músicos, representados por su sindicato, no están pidiendo privilegios, sino justicia ante un rezago salarial del 41 por ciento que lleva tiempo ignorándose. Mientras tanto, la asociación civil que administra la orquesta enfrenta su propia crisis operativa y financiera, lo que agrava el conflicto. No se puede hablar de desarrollo cultural si quienes sostienen el arte con su talento viven con sueldos rezagados. Esto se debe resolver antes del 21 de noviembre; dejarlo estallar sería un golpe directo al prestigio cultural de Querétaro.
Casi medio millón de queretanos en la Luna.
Contra todo pronóstico y pese a los berrinches de algunos actores políticos que intentaron desacreditarlo, el Museo Itinerante de la Luna fue un rotundo éxito. Más de 431 mil queretanos se dejaron maravillar por la obra de Luke Jerram, una instalación que combinó arte, ciencia y espacio público. La secretaria de Cultura municipal, Daniela Salgado, demostró que la cultura también puede convocar multitudes y unir a una ciudad diversa. En tiempos donde muchos buscan pleito hasta en el arte, la Luna nos mostró que hay cosas simples que brillan por mérito propio y que la cultura, cuando se impulsa con visión, da resultados y los hubo.
Se debe pensar en otro espacio de fe
Cada año, la capilla de San Judas Tadeo sobre la carretera 57 se convierte en un punto de fe… y de riesgo. Miles de devotos acuden con esperanza, pero el entorno vial y las obras actuales hacen cada vez más peligrosa la visita. No se trata de frenar la devoción, sino de protegerla: la fe también merece infraestructura digna y segura. Las autoridades, junto con la comunidad religiosa, deben pensar en una reubicación o un espacio alterno que permita mantener viva la tradición sin poner en riesgo la vida de los creyentes. La fe mueve montañas, pero no debería costar vidas.