El más grande lo es, por los valores que exalta
[email protected]
¿Podrá alguien en la historia de la humanidad haber sido hasta este momento el ser humano
más grande? Es bastante difícil porque la grandeza tiene muchas connotaciones. Y está
sujeto a gustos y concepciones. Y existir grandeza en ciertas características y carecer en
otras. Es una pregunta además que pocos hacen para no perder el tiempo. Pero hoy
mencionaremos a uno que fue considerado El más Grande no solo por sus disposiciones
físicas, sino por todos los valores que expuso, a riesgo de su propia vida y libertad, que lo
hizo merecer la Medalla Presidencial de la libertad el más alto honor de Estados Unidos, en
- Ya saben ahora a quien me refiero. Nada menos que a Muhammad Alí, nacido Cassius
Clay Jr., el gran boxeador y luchador por los principios humanos más profundos, como es la
libertad, quien murió el 3 de junio de 2016 en Phoienix Arizona. Opositor por principio a ser
parte de las guerras que promueve ese país cada rato, fue un gran enaltecedor del pueblo
de Vietnam por haber triunfado contra su poderoso país. Su medalla no ofendía a su propia
nación, sino que le daba una lección de pacifismo a todos los que exaltan la guerra como es
el caso de su actual presidente Donald Trump.
KAFKA. NO ES EL MÁS GRANDE. PERO ESTÁ CONSIDERADO ENTRE LOS GRANDES
El mismo 3 de junio se nos fue Franz Kafka el escritor checo de profunda influencia, al morir
en Kierling Austria en 1924. Decimos que no es el más grande, pero para muchos lo puede
ser. Su enorme talento lo configura. Fue un extraño escritor que expresó su creatividad no en
el margen de lo irreal, sino en una ficción que funciona como metáfora. La obra que da
lecciones al ser humano. Así leemos ese recorrer sin un fin lógico como no sea la burocracia,
que tiene en El Proceso (Nórdika 2024, lanzada por el centenario de su muerte). Y así, nos
metemos también en el cerebro de la alimaña en Metamorfosis, para entender la vida de un
empleado destruida por la mediocridad y el poco afecto de su familia. Sus biógrafos sobre
todo el más cercano Max Brod, insisten en su vida alterada por la relación con su padre, pero
también en una extraña enfermedad que por años lo afectó y lo llevó a la tumba aquel 3 de
junio.
EN UN MES QUE TOCA A GRANDES Y GENIOS, SIEMPRE ESTÁ LA VOZ DEL POETA
El poeta Carlos Pellicer no nació ni murió en el mes de junio, pero la poesía está en todo
momento y éste, uno de los grandes de ese entorno, expresa su momento en dos partes de
Hora de junio.
Junio me dio la voz, la silenciosa
música de callar un sentimiento.
Junio se lleva ahora como el viento,
la esperanza más dulce y espaciosa.
Yo saqué de mi voz la limpia rosa,
única rosa eterna del momento.
No la tomó el amor, la llevó el viento
y el alma inútilmente fue gozosa.