El quiebre de la normalización de la violencia
Tiene que ocurrir un hecho atroz para que se interrumpa el ciclo de la normalización de la violencia. Se entiende el empeño de las autoridades en presentar un país en paz y con un gobierno que ofrece buenos resultados. Se han levantado campanas al vuelo por el éxito según las cifras de homicidios dolosos, mientras que la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública del INEGI muestra que casi tres de cuatro mexicanos se sienten amenazados por el crimen.
El homicidio de la joven estudiante española en Morelos, Claudia Tacoronte, representa una sacudida dolorosa y dramática. Da ocasión para advertir que es una de cuatro universitarias asesinadas en un año en esa urbe. Entre enero y septiembre, 70 mujeres han sido asesinadas en Morelos, una cada cuatro días. Las autoridades se muestran no solo impotentes para proteger lo más valioso de las personas que es la vida, sino en los hechos complacientes. Los resultados son los que importan y dejan al descubierto el abandono de las personas ante los delincuentes.
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