CIUDAD DE MÉXICO, 22 de febrero de 2019.- La presencia de una mujer indígena como Yalitza Aparicio en la importante ceremonia de la entrega de los óscares para la que está nominada como mejor actriz  por la película Roma, da un  nuevo cauce a la lucha indígena en México. 

Quizá fue por ello que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se apresuró -unos días antes de la entrega de las estatuillas-, a hacer una recomendación en contra de las empresas -algunas extranjeras-, que se aprovechan de las creaciones de los pueblos originarios para medrar a su favor como si fueran propias.

Es una denuncia antigua que  nunca interesó a los gobiernos y tampoco le dio estímulo a la propia CNDH. Hace alrededor de cuatro años, se denunció a la empresa francesa Antiqué  Vatic y a su diseñadora Isabel Marant, no solo de la utilización de diseños elaborados por el pueblo indígena  de Santa María Tlahuiltoltepec de la Sierra Mixe de Oaxaca si no además,  de su intención de registrar las obras como propias y pretender  demandar a los mismos artesanos creadores de, ¡ plagio!.

Con información de Quadratín Hidalgo