Filosofía sin escrúpulos
¡AFIANZAN LA DICTADURA
CON ELECCIONES A MODO!
En los más altos círculos del Partido Morena –tanto en Palacio,
como en Palenque–, se generalizó el pánico.
Y es que la debacle del partido oficial mexicano no sólo está a los
ojos de los mexicanos, sino del mundo entero.
Por eso, frente al fracaso evidente en las elecciones por venir, los
“narco-políticos” de Morena y sus “narco-gobiernos” preparan no sólo la
consolidación de la “narco-dictadura”, sino la estocada final a la
agonizante democracia mexicana.
Se trata de un paquete de reformas constitucionales y decretos
presidenciales con dedicatoria puntual a la más aventajada precandidata
presidencial, la gobernadora Maru Campos, además de que se desconocen
las minorías en el Congreso y el partido oficial prácticamente por decreto
desaparece a los opositores.
Es decir, que viviremos en una dictadura de poder absoluto, sin
opositores, sin alternancia, con elecciones amañadas para mantener –a
costa de lo que sea—, al partido Morena en el poder.
Pero vamos por partes.
Lo primero que debemos entender es que ya no tiene vuelta el
escándalo desatado por los “narco-políticos” y “narco-gobernadores” de
Morena; una complicidad que rebasó las fronteras y que está a los ojos del
mundo.
Frente a esa realidad y con el avance incontenible de la violencia
criminal en todo México, las encuestas arrojan cifras de popularidad para
Morena, que claramente muestran que en las elecciones por venir –las
intermedias del 2027 y las presidenciales del 2030–, el partido en el poder
será derrotado, tanto en el Congreso, como en la mayoría de los gobiernos
estatales en contienda y, sobre todo, en la presidencial.
Por eso, frente a esa terca realidad, la presidenta envió al Congreso
un paquete de iniciativas que, entre otras cosas, “son un traje a la
medida” para la más aventajada de las precandidatas presidenciales.
Se trata de modificar el artículo 41 constitucional, para incluir la
figura de “intervención extranjera”, como causal para anular una elección
estatal o federal.
Como está claro, es una reforma creada especialmente para
desconocen la eventual victoria electoral de Maru Campos, la actual
gobernadora de Chihuahua y quien ya se catapultó “a los cuernos de la
luna” como la más aventajada aspirante presidencial.
Por eso, Morena propone modificar la Constitución para anular toda
elección en la que sus candidatos resulten derrotados
Así lo dice, de manera textual la iniciativa: “Se entenderán como
actos lesivos para la integridad, independencia y soberanía de la nación,
en materia electoral, entre otras: 1.- La injerencia extranjera en procesos
electorales mediante financiamiento ilícito, propaganda, difusión
sistemática de desinformación y manipulación digital.
“2.- La intervención de gobiernos, organismos o agentes extranjeros para
favorecer o perjudicar candidaturas, partidos políticos o autoridades
electorales.
“3.- La realización de actos de presión política, económica, diplomática o
mediática que tengan por finalidad alterar la voluntad popular.
“4.- La vulneración del territorio nacional por tierra, agua, mar o espacio
aéreo con fines de presión, intimidación o afectación al orden
constitucional”. (FIN DE LA CITA)
Curiosamente, los “genios” de Morena no incluyen como causal
para anular las elecciones, “la intervención del crimen organizado” a favor
de un partido o candidato.
Y es que si esa causal hubiese existido en las elecciones de 2018,
2021, 2022 y 2024, hoy ninguno de los gobiernos de Morena estaría en el
poder, ya que todos fueron apoyados por los cárteles criminales.
Pero “para taparle el ojo al macho”, los “genios” de Morena
también exigirán como requisito para todos los aspirantes a puestos de
elección popularidad, la llamada “integridad de candidaturas”, lo que
obliga a las instituciones electorales a revisar el historial delictivo de los
aspirantes a legisladores, gobernadores y presidente de la república.
Requisito que dizque pretende evitar que lleguen a cargos de
elección, a integrantes del crimen organizado.
Pero hay más. Apenas el pasado 19 de mayo, la Suprema Corte
–sometida desde Palacio–, aprobó un criterio legislativo que faculta a la
mayoría en el Congreso a aprobar lo que le plazca, sin tomar en cuenta a
los opositores, sin discusión y sin la revisión de las iniciativas.
Es decir, el Congreso pierde sus facultades esenciales y se afianza la
dictadura de Morena.
Hoy la agonizante democracia mexicana dejó de existir por
completo.
Al tiempo.