Descomplicado
ZEDILLO: ¡AMLO Y CLAUDIA
MATARON LA DEMOCRACIA!
De nueva cuenta, Ernesto Zedillo acusa…
Sí, una vez más, el expresidente mexicano señala a los matones de la democracia
mexicana.
Y de nuevo revela nombres y apellidos: López Obrador y Claudia Sheinbaum “me
quitaron el privilegio de ser ciudadano de una democracia”.
Más aún, Zedillo se dice asombrado de que hoy el mundo ignora lo que pasa en
México: “llama la atención que aún no se sepa que la joven democracia mexicana ha muerto”,
reprocha.
Pero va más allá: “los nuevos autócratas juegan con las reglas de la democracia para
destruirla”.
Y punza con más precisión: “el objetivo de López Obrador fue crear un régimen de
partido hegemónico para asegurar la impunidad”. Y por eso, Zedillo denuncia la complicidad
de Sheinbaum: “la presidenta tiene un papel protagónico en la demolición de la democracia
mexicana”.
Sobre el PRI, reprocha: “quienes tienen ahora el control del PRI debieron haber
defendido con más vigor la democracia y la legalidad”.
De la oposición, en general, advierte: “los líderes de la oposición mexicana han dado
muestras de pequeñez de miras”. Y de la cuestionada elección de jueces asegura: “escoger a
los jueces por voto popular es una farsa propia de los regímenes autocráticos”.
Todo lo anterior y mucho más, es parte de la extensa entrevista que Ernesto Zedillo
concedió a la periodista Maite Rico –del diario español El Mundo–, publicada el pasado sábado
25 de octubre del 2025.
¿Y que respondió la señora Sheinbaum?
Con el típico cinismo de Palacio, Claudia dijo que la México vive una de las mejores
democracias del mundo”. ¡Y todos a creerle!
Sin embargo, también es cierto que no se trata de la primera ocasión que Zedillo
denuncia con nombre y apellido a los matarifes de la democracia mexicana y tampoco es un
tema nuevo en este espacio.
Por eso, a manera de ejercicio memorioso, desde hace casi una década –el 22 de
noviembre de 2015–, aquí dije que, de llegar al poder presidencial, Obrador acabaría con la
democracia mexicana.
Así lo dije en el Itinerario Político titulado “¡Gracias Andrés Manuel” !, de aquel 22 de
noviembre del 2015: “Gracias, porque si una mayoría de mexicanos son idiotas, como lo crees
y como parece, pronto no celebraremos la Revolución Mexicana cada 20 de noviembre, sino
que festejaremos el día de “la destrucción democrática”. Gracias porque eres el campeón en
destruir nuestra joven democracia. Al tiempo”. (FIN DE LA CITA)
Por eso, el 20 de noviembre del 2025 no sólo celebraremos la Revolución Mexicana, sino que
lamentaremos la muerte de nuestra democracia, justo cuando se cumplen 25 años de la
alternancia en el poder.
Y sí, hoy se confirma que los matones de la joven democracia mexicana se llaman López
Obrador y Claudia Sheinbaum. ¡Siempre el tiempo!
De igual manera, tampoco es nueva la historia del amasiato político entre Ernesto Zedillo y
López Obrador.
Sí, lo que pocos saben y otros no quieren recordar, es que desde el arranque del gobierno
priíista de 1994 se estableció una alianza político-electoral entre el entonces presidente,
Zedillo y el líder social, AMLO.
Sí, alianza que, en efecto, no solo consolidó la democracia y el sistema electoral mexicano, sino
que dio paso a la alternancia en el poder, además de que avaló el rescate bancario, llamado
Fobaproa, que hoy pretende servir de instrumento para desviar la atención de los fallidos
gobiernos de Morena.
Sí, en dos momentos de la historia política mexicanas –entre los años 1996 y 1999,
respectivamente–, Zedillo y AMLO pactaron sendos amasiatos que hicieron presidente del PRD
al tabasqueño y luego, de manera ilegal, lo convirtieron en candidato y jefe de gobierno del DF
por ese mismo partido.
Sí, esa es la verdadera “historia negra” de un amasiato político que quisieran olvidar no sólo
los “fanáticos lopistas”, sino la mismísima presidenta, Sheinbaum; amasiato que valió para que
el PRD de AMLO, aprobara el Fobaproa de Zedillo.
“Historia negra” que arrancó en 1996, cuando Obrador siguió los pasos del PAN –partido que
en 1988 promovió una alianza con el gobierno de Salinas–, y logró un amasiato político con el
joven gobierno de Ernesto Zedillo.
Y si aún lo dudan, pueden consultar la hemeroteca del diario La Jornada del lunes 3 de junio de
1996, que tituló así su nota principal: “Conspiran contra Zedillo: López O.”. La nota se refería a
una declaración que AMLO formuló en Misantla, Veracruz, el domingo 2 de junio de ese 1996,
en donde propuso un “acuerdo de unidad y apoyo político” con el gobierno de Zedillo.
Así lo dijo Obrador aquel 1996: “No queremos alianzas con el presidente Zedillo, deseamos
acuerdos donde él se comprometa con el pueblo y con la Nación, y nosotros a construir una
verdadera transición democrática; queremos acceder al poder, pero no sobre el cadáver de la
República”. (FIN DE LA CITA)
En efecto, la respuesta del entonces presidente Zedillo fue una alianza que convirtió a Obrador
en líder del PRD, en medio de severas críticas por lo que muchos “izquierdistas” llamaron “la
gran traición”.
Por ejemplo, en su artículo del semanario Proceso, número 1023, del 10 de junio del mismo
1996, titulado: “Lombardismo en el PRD”, Heberto Castillo denunció: “Los bandazos del
candidato a la presidencia del PRD, López Obrador”, y enumera las incongruencias de un
político que se decía de izquierda y pactaba con el PRI.
Al final, AMLO se convirtió en jefe del PRD gracias al aval de Zedillo y, en 1997 el PRD ganó los
gobiernos del DF, con Cuauhtémoc Cárdenas, además de Tlaxcala, Baja California y Zacatecas;
éste último con Ricardo Monreal.
Como ya se dijo, el pacto Zedillo-AMLO también incluyó el aval del PRD al Fobaproa de
Zedillo –en el Congreso de la Unión–, historia que hoy cuestiona “la señora presidenta”. Pero
ese sólo fue el primero de los amasiatos político de Obrador con el PRI del entonces presidente
Zedillo.
Aquí vale recordar que en esos años el propio Zedillo era el principal impulsor de la
“alternancia de terciopelo” que habían exigido no pocos países del mundo para que México se
incorporara al comercio global.
Por eso es falso y mentiroso el señalamiento de Claudia Sheinbaum, de que por órdenes de
Estados Unidos, Zedillo entregó la presidencia al PAN, en el año 2000. No, lo cierto es que
Zedillo impulso la alternancia en el poder mediante instituciones independientes como el
entonces IFE, hoy INE.
Y es que Zedillo no sólo había construido el IFE y el Tribunal Electoral independientes, sino que
le había dado independencia al Banco de México y había limpiado el Poder Judicial, entre
muchos otros cambios que hicieron de México una verdadera democracia.
Por esa razón, uno de los pasos estratégicos decididos desde la casa presidencial fue impulsar
la candidatura de AMLO a la jefatura de gobierno del DF, en el año 2000.
Y es que si hacen memoria, recordarán que Obrador no cumplía los requisitos legales para ser
candidato a jefe de gobierno del DF, ya que su residencia y su credencial de elector
correspondían a Tabasco.
También por eso, de nuevo fue necesario el aval de Zedillo para que el entonces IFE del DF,
torciera la ley y convirtiera a Obrador en candidato a jefe de gobierno del DF, ilegalidad que en
su momento fue cuestionada, nada menos que por Pablo Gómez, hoy uno de los campeones
paleros de AMLO.
Sí, Zedillo no sólo avaló la llegada de AMLO a jefe del PRD y de no pocos gobiernos estatales
sino que, de manera ilegal impuso la candidatura del tabasqueño a jefe de gobierno del DF,
que lo catapultó a presidente.
La anterior es la verdadera historia del amasiato entre Zedillo y AMLO; historia que hoy
quieren olvidar Zedillo como AMLO y Sheinbaum, además de lacayos de Morena como Pablo
Gómez.
Al tiempo