Enfermedades del corazón encabezan muertes en México
QUERÉTARO, Qro, 19 de noviembre de 2025.-En el marco del Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), se tiene un avance silencioso de esta enfermedad en Querétaro, donde cada año se registran decenas de defunciones relacionadas y un número creciente de diagnósticos derivados del tabaquismo, la contaminación y la exposición a biomasa.
De acuerdo con reportes sanitarios y registros hospitalarios, en Querétaro se han documentado al menos 160 fallecimientos por EPOC en un solo año, lo que confirma que esta enfermedad respiratoria es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en la entidad.
Profesionales de la salud señalan que la mayoría de los casos se detectan en etapas intermedias o avanzadas, lo que complica el tratamiento y eleva los riesgos de deterioro pulmonar permanente.
La EPOC —que incluye afecciones como bronquitis crónica y enfisema— provoca una obstrucción progresiva del flujo de aire, generando falta de aliento, tos persistente y limitaciones en actividades cotidianas. Aunque es prevenible y tratable, sigue siendo subdiagnosticada, principalmente porque quienes la padecen suelen atribuir los síntomas al envejecimiento o al cansancio.
A nivel nacional, se estima que entre el 7 y 10% de la población adulta en México presenta EPOC, lo que equivale a cerca de 10 millones de personas. En mayores de 40 años, la prevalencia se eleva hasta el 10%, convirtiéndola en una de las enfermedades crónicas más frecuentes y en un desafío para los sistemas de salud.
Médicos neumólogos han alertado que el tabaquismo sigue siendo el principal factor de riesgo, aunque también influyen la contaminación ambiental, el uso de leña para cocinar en zonas rurales, y la exposición ocupacional a polvos y sustancias químicas. Subrayan la importancia de promover la espirometría como herramienta de diagnóstico temprano en los centros de salud públicos, ya que permite identificar el daño pulmonar antes de que los síntomas se agraven.
La EPOC, no solo afecta la capacidad respiratoria, sino la calidad de vida y productividad de miles de familias queretanas y mexicanas. Por ello, insistieron en que la detección temprana, el tratamiento adecuado y la reducción de factores de riesgo son claves para frenar su avance.