REINO UNIDO., 6 de febrero de 2020.- La vida a veces nos pone a prueba y, en situaciones desesperadas, no se puede optar más que por tomar medidas extremas. Es lo que le pasó a un hombre, que se ha visto obligado a separarse de su mascota.

No sabía qué hacer, así que cuando vio que una iglesia en Blackpool, Inglaterra, estaba abierta 24 horas, decidió dejar ahí, frente al altar, a su amado perro.

Al día siguiente por la mañana, el personal encontró al animal profundamente triste. El perro iba a acompañado de una nota.

“Mi perro significa todo para mí y no sé qué más hacer. No tengo casa ni dinero ahora para él. La vida me ha dado golpe y no puedo imaginar que él esté a la intemperie conmigo, pasando frío y hambre. Tiene un carácter plácido, amigable y amoroso. Mi corazón está roto y realmente lo extrañaré más de lo que las palabras pueden expresar. Te amo y lo siento muchísimo”, decía la nota.

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