Llamó a los confesores a actuar como buenos pastores con las ovejas extraviadas, así los fieles se sentirán animados a confesarse frecuentemente y aprenderán de la mejor manera

CIUDAD DEL VATICANO, 12 de marzo 2015.- El Papa rechazó que la confesión sea una tortura o un interrogatorio pesado y advirtió a un grupo de confesores que la misericordia no significa tener “manga ancha” con los feligreses.

Francisco recibió este jueves en el Vaticano a unos 500 participantes en el curso anual de “fuero interno”, dedicado especialmente a la confesión de los pecados, y les pidió “aprender” de “la conversión y el arrepentimiento de nuestros hermanos”, destaca Excélsior.

La confesión no debe ser una tortura, sino que todos deberían salir del confesionario con la felicidad en el corazón, con el rostro radiante de esperanza, aunque a veces –lo sabemos– mojado por las lágrimas de la conversión y de la alegría que de ella deriva”, dijo.

 

http://www.excelsior.com.mx/global/2015/03/12/1013096