La frase Ambientalmente Responsable ha adquirido una enorme plasticidad, se usa de manera indistinta para indicar que una empresa tiene programas permanentes para reusar insumos, que ha disminuido drásticamente el uso de papel y reusa lo que queda disponible, tiene focos ahorradores, celdas solares para producir energía eléctrica, sistemas de ahorro de agua, programas para el ahorro de gasolina de sus vehículos, etc.

El término también puede indicar que en el desarrollo de una ciudad o municipio han construido infraestructura ambiental: drenes pluviales, relleno sanitario, plantas de tratamiento de aguas con reuso de aguas tratadas, parques y jardines, áreas publicas recreativas, zonas deportivas, áreas culturales, etc.

El término otras veces se aplica a las actividades que realiza una escuela, familia o grupo social, tendientes al ahorro de materias primas.

Pero todas estas formas de percibir lo ambiental alejan al término de su razón de ser. Estamos acabando y contaminando todo a una velocidad asombrosa: el agua de los pozos, los bosques, el suelo y el aire, comprometiendo el futuro y la calidad de vida de nuestros hijos. El término de ambientalmente responsable se refiere a la planeación de nuestras actividades para minimizar la destrucción de nuestro entorno natural para heredarles a nuestros hijos un futuro, ambientalmente, menos dañado.

Pero en realidad lo que se pretende es que, ante la devastación y el deterioro que estamos ocasionando, hagamos lo siguiente:

A.- Disminuir la velocidad con la que destruimos nuestros recursos naturales para que estas y las siguientes generaciones, como mínimo, conozcan una parte de lo que sus padres conocieron.

B.- Un mundo menos destruido y contaminado.

C.- Se administre el caos ambiental para disminuir los riesgos la población.

Por ello, la responsabilidad ambiental cobra relevancia. Nosotros aún conocemos bosques, manantiales, plantas y animales silvestres, pero nuestros nietos ya no conocerán muchas formas de vida silvestre, muchos ecosistemas; serán para ellos paginas electrónicas.

Nuestros nietos vivirán un mundo más contaminado y tóxico, vivirán grandes catástrofes ambientales como las que ahora ya se están viviendo en otros países y en parte del nuestro; nuestros nietos vivirán extinciones masivas de especies, por ello es importante ser responsables para disminuir los daños que ocasionamos; la velocidad con la que adquirimos una cultura de protección hacia la naturaleza determinará la velocidad con la que se minimizará el deterioro de nuestro entorno natural. Todos somos responsables, todos debemos actuar.