QUERÉTARO, Qro., 15 de julio de 2016.-Un traficante, que movía mariguana en Ciudad Acuña tras ser obligado para trabajar para Los Zetas, aseguró que en febrero de 2013 fue secuestrado por el cártel, luego de haber perdido una carga de mariguana que fue confiscada por la patrulla fronteriza de Estados Unidos, y obligado a presenciar los sangrientos asesinatos, cometidos en lugares dentro y alrededor de Piedras Negras informa Sin Embargo.

La mayoría de las personas a las que vio morir, dijo, fue de la misma manera sangrienta: cortados en pedazos con un hacha y las partes de los cuerpos quemadas en barriles.

Ahora es testigo en el juicio en contra de Marciano “Chano” Millán Vázquez. Y dijo que vio morir de la misma manera sangrienta a otros.

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