FRANCIA, 6 DE JULIO 2017.- La lucha por crear conciencia en la población sobre los riesgos del consumo de tabaco ya sea en forma de puro, cigarros o en otras variedades como pipas, ha sido cuesta arriba para ONGs y organismos públicos.

Aunque en muchos países se ha logrado contrarrestar el incremento del consumo, en muchos otros el combate sigue, pues los riesgos no sólo son para las personas que fuman; cada año mueren alrededor de 6 millones de personas a causa del tabaquismo pero, de ellas, 600 mil muertes ocurren entre personas no fumadoras expuestas al humo de tabaco, de acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo Reuters.

Francia es uno de los países que buscan a como de lugar, reducir el consumo de tabaco en la población, y la nueva regulación que pretende implementar será una muy dura en contra de las marcas de tabaco con presencia en ese país.

De acuerdo con el Ministerio de Salud francés, en los próximos tres años se incrementará a 10 euros por paquete de cigarros (unos 11.35 dólares o 208.8 pesos), lo que convertirá al precio del tabaco en uno de los más caros de Europa.

“Francia es uno de los países que más tardan en aprender en cuanto al tabaquismo. Se necesitará de grandes alzas de precios para tener un impacto sobre la salud pública”, dijo la ministra de Salud Agnes Buzyn, citada por la agencia Reuters.

De esta forma, el paquete de 20 cigarros pasará de 7 euros (su precio aproximado actual) a 10 euros, un costo similar al que tiene este producto en Reino Unido e Irlanda.

La disposición sobre la venta de tabaco es una más de las medidas implementadas por el nuevo Gobierno encabezado por el presidente Emmanuel Macron, que incluyen otras iniciativas como la vacunación oblicuainfantil obligatoria y mayores apoyos para salud bucal y visual.

Recordemos que esta política de combate a la venta de cigarros lleva tiempo en Francia, ya cuenta con regulaciones que obligan a las marcas a vender sus cajetillas de cigarros sin logotipos y todas -sin distinción de marca- son uniformes en color y con advertencias de salud.

Otro caso similar que vale la pena destacar es el de Uruguay, donde también se dispuso que desde este año todas las cajetillas de cigarros sean genéricas, es decir, uniformes y con advertencias sobre los riesgos de consumir tabaco.

Recordemos que el primer país en hacerlo fue Australia, que en 2012 implementó los cambios para que las cajetillas no lleven logos de las compañías tabacaleras, marcas, ni colores, solo las advertencias impuestas por el gobierno.

Sin duda, en todos los casos las marcas resultan afectadas pues desde hace varios años se han establecido diversas regulaciones sobre la publicidad en diversos espacios, como los eventos deportivos, la venta a menores y las relacionadas con los empaques.