MÉXICO, 17 DE MAYO 2017.- El animal probablemente murió del mismo modo que había vivido: usando su armadura y aprovechando su tamaño para desafiar a posibles depredadores. Y 110 millones de años después, su hocico parece todavía tener los rastros de una mirada fulminante y reptil.

No se sabe cómo falleció el nodosaurio, un dinosaurio herbívoro, pero terminó en el fondo de un mar antiguo. Los minerales que se infiltraron en su armadura contribuyeron a que los restos se quedaran prácticamente intactos y a que el cuerpo se convirtiera poco a poco en un fósil. Cuando fue descubierto en 2011, los científicos rápidamente se dieron cuenta de que era el espécimen mejor conservado de su especie, destaca New York Times.

“Básicamente, es una momia de dinosaurio; es algo realmente excepcional”, dijo Don Brinkman, director de Preservación e Investigación del Museo Royal Tyrrell en Alberta, Canadá. El dinosaurio, con su piel fosilizada y los contenidos del estómago intactos, llegó ahí hace seis años desde la mina Millennium en el norte de la provincia, que alguna vez fue un lecho del mar.

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