Presidente aprenda a sumar

No voté por usted, pero no lo niego como Presidente de México. Respeto su investidura y como ciudadano al que gobiernan sus decisiones tengo el derecho a recomendarle, Presidente López Obrador: estos son momentos de sumar, no de dividir o restar.

Sin un plan de emergencia para atender la reactivación económica y con la muy probable posibilidad de que se le retire a México el grado de inversión a mediados del año entrante, López Obrador compra un boleto único y de una sola vía para garantizar que su gobierno pase a la historia como el más negro en materia económica en más de 120 años.

Lo que no se haga intencionalmente para reactivar a la economía en éste y el siguiente año tendrá que hacerse con mucho esfuerzo y dolor en los siguientes 10 o 12 años.

Se habrá depauperado el empleo, incrementaremos la informalidad, los salarios se ajustarán a la baja como ya sucede y se puede notar en datos oficiales al mes de abril. La muerte de las empresas sobrevivientes seguirá siendo una constante y la inseguridad incrementará su presencia nacional.

Aunque no son perfectamente comparables porque el levantamiento de la encuesta se hace con metodologías distintas, la Encuesta de Ocupación y Empleo de abril de 2019 señala que del total del universo de ocupados por nivel de ingreso, 19.4% ganaban hasta un salario mínimo. En abril del 2020 la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo muestra que este segmento de ocupados creció a 41.3%.

Para el segundo grupo de ingresos, que obtiene más de uno pero hasta dos salarios mínimos como ingreso pasó de 31.9% en abril del año anterior a 31.4% en abril de 2020. Entre dos y hasta tres salarios mínimos la cifra pasó de 18.8% a 8.3% y más de tres salarios mínimos los recibieron en abril de 2019 el 11.1% mientras que en abril de este año solo fueron 4.8%.

Viendo estos resultados todo indica que en este año tendremos menos empleo formal y el empleo formal será pagado en menores cantidades respecto a lo que se hacía el año pasado.

Por lo anterior y otros indicadores que señalan un proceso de rebote económico (matemático) en junio, julio y agosto respecto a meses previos, puede afirmarse que el repunte económico ha iniciado, pero posiblemente no con la fuerza que se requiere como para recomponer el empleo en los terrenos que se requiere para enfrentar las consecuencias de la pandemia. Para finales del año la recesión se espera entre 9.5 y 10.5%. En este rango se garantiza que será la caída más importante en 88 años de historia económica nacional.

A ritmos de recuperación del empleo de 90-93 mil plazas mensuales como ahora sucede, los cinco millones de trabajos que aún faltan por recuperar demandarán un ritmo de creación de empleos durante 53 meses o casi cuatro años y medio sin considerar que en ese plazo será siempre necesario crear otras tantas si queremos dar una respuesta a las demandas de nuevo empleo representado por los jóvenes que se incorporan al mercado laboral. No requeriríamos de 93 mil empleos promedio sino de 186 mil -eso nunca lo ha vivido el país.

Por ello, la iniciativa privada ahora sugiere, para no usar el término de demanda, que exista una Ley de Emergencia Económica para sentar las bases de un programa nacional estratégico para incrementar el ritmo de recuperación en la materia.

Inocente la IP nacional que cree que una Ley estará no solo en el ánimo del Presidente sino también de una mayoría parlamentaria representada por los legisladores de Morena, ahora más interesados en las grillas internas que en lo que pueda pasarle al país en lo inmediato.

No sé por qué tanta alaraca del proceso electoral en Morena si Andrés Manuel ni los voltea a ver.

Señores representantes de la Iniciativa Privada Nacional: ¿no sería oportuno en paralelo a esperar sentados una Ley como la que recomiendan, que mejor pensemos en el plan B y en lugar de esperar que el gobierno haga algo por la economía pensemos en ¿qué podemos hacer nosotros para recuperar a la economía del país?

El Presidente gusta de dividir, de restar. Eso de las sumas y de las multiplicaciones evidentemente no se le da. Eduardo Torreblanca Jacques es
Director de ​GIN TV