QUERÉTARO, Qro., 1 de noviembre 2019.- La Unidad de Quemados de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), trabaja para que los pacientes regresen en condiciones favorables, funcionales y estéticas a su dinámica familiar y laboral en el menor tiempo posible, premisa en la que intervienen la familia, los especialistas y el derechohabiente.

El doctor Fernando Sergio Luján Olivar, titular de esta unidad, resaltó que en este complejo médico cada uno hace su parte: 50 por ciento el personal y 50 por ciento la familia y los pacientes, quienes además del tratamiento por sus lesiones, reciben manejo psicológico, trabajo en la dinámica familiar y servicio de nutrición.

El especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva subrayó que al ser un centro de referencia, la Unidad de Quemados brinda atención a los casos más severos. De hecho, agregó, el Instituto Mexicano del Seguro Social atiende más del 50 por ciento del total de lesiones por quemaduras en el país.

Para ello cuenta con cirujanos plásticos, enfermeras, intensivistas, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, personal de rehabilitación y de nutrición, todos especializados en la atención del quemado, además de residentes en cirugía plástica y urgenciólogos. Contar con personal capacitado en el manejo del paciente quemado reduce tiempos y costos, resaltó.

Asimismo, su equipo médico brinda atención a pacientes con nivel de gran quemado, esto es personas con quemaduras en 20 por ciento de la superficie corporal total en el caso de adultos y de 10 por ciento en niños menores de dos años y adultos mayores de 65 años.

En esta unidad, dijo, los derechohabientes son de todas las edades, con excepción de los recién nacidos o prematuros, quienes requieren tratamientos intensivos especiales.

La mayor parte de los quemados de este centro, abundó Luján Olivar, llegan de manera directa, con menos de 24 horas del incidente, lo que permite atenderlos de primera instancia.

El jefe de la Unidad de Quemados de la UMAE “Dr. Victorio de la Fuente Narváez” señaló que el compromiso de los cirujanos plásticos es reintegrar a un paciente a su dinámica biopsicosocial en condiciones funcionales y estéticas, evitando limitación funcionales, principalmente en las áreas especiales como son cara, cuello, genitales, rodillas, axilas, muñecas.

De la misma forma, rehabilitar a los niños para que no tengan daño psicológico permanente y a los adultos para que tengan la oportunidad de mantener a sus familias y a sí mismos.

Afirmó que en el manejo de los pacientes quemados se utilizan aloinjertos, piel cultivada, combinación de sustitutos cutáneos, personal altamente calificado y 26 camas (20 para adultos y seis para menores), entre otros productos.

Sobresalen tres camas Clinitron, que contienen microesferas y están cubiertas por sábanas cuyo entramado impide la salida de las esferas. Ésta se mueve con aire, absorbe exudados para que se precipiten, favoreciendo que la herida seque; ayuda en zonas de presión como la espalda o en heridas circulares, y mantiene la temperatura homogénea, lo que ayuda a la recuperación del paciente, sobre todo con quemaduras extensas.

En lo que va de 2019, explicó Luján Olivar, la Unidad de Quemados ha atendido a 431 derechohabientes (291 hombres y 140 mujeres). De éstos, 144 sufrieron quemaduras por líquidos y 65 por flamazo.

En los últimos cinco años, el promedio anual de atenciones va de los 400 a los 650 pacientes, aunque en Urgencias por quemaduras los números alcanzan entre mil y mil 500 anualmente.

El doctor Luján Olivar comentó que la quemadura es una lesión orgánica ocasionada por agua, aceite, electricidad, químicos, agentes fríos, cohetes, etcétera y puede dañar tejidos del organismo.

Por la profundidad de la lesión, las quemaduras se dividen en:

Primer grado, sólo lesionan la epidermis de la piel. Es una capa que únicamente ocupa el 5% del espesor de la piel. Son como las quemaduras solares.

Segundo grado, abarca la  profundidad en la dermis. Pueden ser por agua caliente, aceite o comida, por ejemplo.

Tercer grado, abarcan todo el espesor de la piel y pueden afectar músculo o hueso.