MÉXICO, 27 de abril 2020.- La pandemia del coronavirus ha provocado que industrias como la agroalimentaria encuentren algunos beneficios, al menos para los productores de jitomate mexicano, quienes encontraron una oportunidad para eliminar el “cuello de botella” que implicaría la medida del gobierno estadounidense de realizar inspecciones minuciosas a las importaciones de este alimento.

“Hemos tenido platicas con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) considerando que para el tema de la pandemia no tienen el recurso humano para hacer las inspecciones que querían hacer. Se dieron cuenta que era imposible, por un lado, por el cuidado por el contagio, y por otro lado, por la la necesidad de alimento, por lo que empezaron a dar más facilidades”, señala en entrevista Manuel Cazares, vicepresidente del Sistema Producto Nacional Tomate.

Estados Unidos y México llegaron a un acuerdo el 21 de agosto del año pasado, por el que suspendió la investigación de dumping que el país vecino había reactivado el 7 de mayo de ese mismo año que acusaba a los productores mexicanos de vender a un precio inferior su producto en el mercado estadounidense, afectando su comercialización.