Renunció Taddei
La renuncia del servidor público casi siempre lleva a la especulación. La infidencia o la sospecha refiere a causas tan veraces como imaginarias. Con frecuencia, la renuncia es una remoción, una forma de benevolencia del superior que puede ser por consideraciones razonables, defendibles o como encubierta complicidad. En realidad, casi siempre quien se va las lleva de perder, porque la maledicencia corre en su contra; distinto sólo si hay una razón válida del retiro y la capacidad de saber comunicarla.
A López Obrador le renunciaron en su primer tramo varios funcionarios de primer nivel y de prestigio, como Carlos Urzúa en Hacienda, Germán Martínez en el IMSS y en julio de 2020, Javier Jiménez Espriú. Fueron renuncias, y cada uno aportó consideraciones que con el tiempo se robustecieron; Urzúa rechazó la irresponsabilidad del presidente en los temas de su competencia, Germán la falta de apoyo del secretario de Hacienda y del presidente y Jiménez Espriú la militarización del sector.
Hubo otras renuncias que fueron despidos, la de Josefa González Blanco y Víctor Manuel Toledo, ambos a la SEMARNAT; la de Irma Eréndira Sandoval a la Función Pública y Arturo Herrera, quien iba al Banxico y no se concretó; Olga Sánchez Cordero quien regresó al Senado. En delante hubo enroques: Graciela Márquez al INEGI, Luisa María Alcade de Trabajo a Gobernación; Javier May de Bienestar a Fonatur y otros que decidieron retirarse, como Tatiana Clouthier o porque buscaron ser candidatos, como Adán Augusto López, Marcelo Ebrard, Rocío Nahle, Alfonso Durazo y Delfina Gómez. El coordinador Jurídico Julio Scherer y el jefe de la oficina Alfonso Romo resolvieron retirarse movidos más por el desencanto que por otra consideración.
López Obrador fue reticente a los relevos en los cargos. Quienes dejaban el cargo difícilmente tendrían comprensión o comedimiento presidencial. En este contexto adquiere importancia la actitud hacia los gobernadores, propios y ajenos, así como la visión de mantenerles a pesar de los desencuentros o las evidencias de corrupción. No era propenso a escuchar reclamos o pruebas sobre sus colaboradores o de los gobernadores cuestionables.
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