Obesidad alcanza a 4 de cada 10 adultos en México
QUERÉTARO, Qro, 22 de agosto de 2026.-El brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales, aunque hasta el momento no existe un brote de esta enfermedad en México.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el brote corresponde al virus Bundibugyo, una de las especies del género Ebolavirus, y que la transmisión se ha extendido a cinco provincias de la República Democrática del Congo. Al 30 de julio se habían confirmado 3 mil 605 casos, incluidos mil 587 fallecimientos, lo que representa una letalidad cercana al 44 por ciento.
Ante la situación, organismos internacionales han reforzado las acciones de vigilancia epidemiológica, detección de casos, seguimiento de contactos y atención médica, con el objetivo de evitar que las cadenas de transmisión continúen ampliándose.
A diferencia de enfermedades respiratorias como la influenza o COVID-19, el ébola no se transmite simplemente por encontrarse cerca de una persona infectada. El contagio ocurre principalmente mediante el contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de una persona enferma o fallecida, así como con objetos y materiales contaminados.
Los primeros síntomas pueden incluir fiebre, debilidad intensa, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta. Posteriormente pueden presentarse vómitos, diarrea y dolor abdominal, además de sangrado en algunos casos. Sin embargo, estos síntomas no son exclusivos del ébola y pueden aparecer en otras enfermedades, por lo que el antecedente de exposición resulta fundamental para establecer el nivel de riesgo.
Actualmente existen vacunas contra algunas especies del virus del ébola, particularmente contra el virus Zaire, que han sido utilizadas durante diferentes brotes. Sin embargo, el brote actual corresponde al virus Bundibugyo, para el cual, de acuerdo con la OMS, no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico autorizado, aunque se desarrollan investigaciones para evaluar posibles alternativas.
En cuanto al riesgo para México, la transmisión se mantiene concentrada en África y no hay evidencia de transmisión comunitaria del virus en territorio mexicano. No obstante, la movilidad internacional de personas hace necesario mantener la vigilancia epidemiológica y los mecanismos de detección ante posibles casos importados.
Para la población mexicana, las autoridades sanitarias internacionales recomiendan evitar el alarmismo y consultar información oficial, ya que viajar o tener contacto con personas procedentes de otros países no significa por sí mismo estar en riesgo de contraer ébola.
La detección oportuna, el aislamiento de los casos, el seguimiento de personas que tuvieron contacto con pacientes y la coordinación entre autoridades sanitarias son las principales herramientas para contener la enfermedad y evitar una mayor propagación.