Obesidad alcanza a 4 de cada 10 adultos en México
QUERÉTARO, Qro, 22 de agosto de 2026.-La valoración de riesgos, el fortalecimiento muscular y el trabajo de equilibrio son algunas de las principales medidas recomendadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para prevenir caídas y lesiones en personas adultas mayores.
La especialista en rehabilitación del área de hospitalización de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Centro, Milagros Victoria Rodríguez Meza, señaló que es importante realizar una valoración inicial para identificar posibles factores de riesgo y establecer un programa preventivo de rehabilitación.
Explicó que también debe evaluarse la necesidad de utilizar apoyos como bastón, andadera u órtesis, además de revisar periódicamente los medicamentos que consume la persona, debido a que algunos pueden provocar adormecimiento y aumentar el riesgo de una caída.
De acuerdo con la especialista, al menos 60 por ciento de las personas adultas mayores de entre 60 y 65 años sufre una caída cada año. Estos accidentes pueden provocar fracturas de cadera, lesiones en la cabeza, fracturas vertebrales, de radio, húmero y pelvis, además de luxaciones, laceraciones y daños en ligamentos.
Rodríguez Meza señaló que muchas de estas lesiones ocurren por caídas de bajo impacto, pero pueden agravarse debido a condiciones como osteoporosis y sarcopenia, así como por la disminución de reflejos y pérdida del equilibrio.
El hogar concentra aproximadamente 80 por ciento de estos accidentes, principalmente en baños, dormitorios, pasillos y escaleras. La vía pública también representa un riesgo debido a superficies irregulares y al desplazamiento en transporte público.
Ante este panorama, el IMSS aplica programas de rehabilitación con un enfoque integral y multidisciplinario para evitar la pérdida de funcionalidad después de una lesión.
Los pacientes son valorados inicialmente en los servicios de urgencias y, dependiendo de la gravedad de las lesiones, son canalizados con especialistas o sometidos a procedimientos quirúrgicos cuando es necesario.
Posteriormente se establece un plan de rehabilitación que contempla movilización temprana, terapia física y ocupacional, prevención de nuevas caídas y capacitación tanto para el paciente como para su cuidador.
El tratamiento también puede involucrar a especialistas de geriatría, rehabilitación y ortopedia, de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
La especialista indicó que, dependiendo del tratamiento y evolución, una persona puede recuperar un movimiento funcional adecuado en un periodo de entre tres y seis meses, aunque una recuperación más completa puede requerir alrededor de un año.
El IMSS atiende anualmente a aproximadamente 10 mil adultos mayores que sufren una caída y presentan fractura de cadera. Además, más de 250 mil personas son atendidas cada año en los servicios de traumatología y ortopedia del Instituto por lesiones relacionadas con caídas.