ESTADOS UNIDOS, 1 de junio 2020.- Desde el video que registró los últimos minutos de George Floyd y su súplica al policía que puso la rodilla en su cuello mientras lo detenía en Minnesota el pasado lunes, Estados Unidos se ha volcado a una serie de manifestaciones y se ha abierto una nueva herida sobre el racismo y la brutalidad policial en el país.

En medio de un país azotado por las protestas —alguna de ellas con episodios violentos—, una crisis por coronavirus y una tasa histórica de desempleo, el presidente Donald Trump ha hecho un llamado a los gobernadores del país a usar “tácticas agresivas” contra los manifestantes, detalla CNN.

“No puedo respirar”: los últimos minutos de Floyd
Los últimos minutos de la vida de George Floyd, un hombre negro de 46 años, transcurrieron suplicando por su vida, mientras un agente de la Policía de Minneapolis presionaba la rodilla sobre su cuello.

“Por favor. Por favor. Por favor. No puedo respirar”, decía Floyd tirado en el piso. “Por favor, hombre. Por favor. Alguien que me ayude”.

“Voy a morir hoy”, se escucha decir a Floyd poco antes de perder el conocimiento.

Los hechos ocurrieron el 25 de mayo en Minneapolis, Minnesota, cerca de las 8 p.m., hora local, luego de que una tienda de víveres hiciera una llamada de emergencia al 911 en el que se alertaba a la Policía que un hombre negro —George Floyd— intentaba usar un billete falso de 20 dólares para comprar cigarrillos.

Según documentos oficiales, cuando los primeros agentes llegaron, Floyd estaba dentro de una camioneta negra, sin hacer nada. Según la Policía mostró resistencia, pero las imágenes de las cámaras de seguridad parecen decir lo contrario.

Tras una breve lucha con Floyd, los agentes lo esposan y más adelante cae al borde de la acera al lado del vehículo policial a eso de las 8:20 p.m.. Una espectadora, Darnella Frazier, empieza a grabar en video y otro más, desde otro punto diferente, muestran que no solo es el agente Derek Chauvin, sino otro más, los que restringen a Floyd en este momento.

El video muestra que después de 8 minutos y 46 segundos, Floyd deja de moverse. Y aunque queda inconsciente, el agente Chauvin sigue presionando su cuello con la rodilla.

Entonces, los agentes llaman a una ambulancia, pero ya el cuerpo de Floyd está débil y lo declaran muerto poco después en el hospital.

Despiden a los 4 policías

El 26 de mayo, el día siguiente de la muerte de Floyd, la Policía de Minneapolis dijo que los cuatro agentes fueron “retirados de su trabajo”, y el alcalde de la ciudad Jacob Frey, dijo en un comunicado que apoya “100% su decisión”.

“Es la decisión correcta para nuestra ciudad. La decisión correcta para nuestra comunidad, es la decisión correcta para el Departamento de Policía de Minneapolis”, dijo el alcalde Frey.

El alcalde Jacob Frey dijo que la técnica utilizada para sujetar la cabeza de George Floyd contra el suelo iba en contra de las regulaciones del departamento. Además, agregó que el policía no tenía ninguna razón para emplear esa maniobra en el cuello del hombre.

Comienza una semana de protestas

Aunque los cuatro agentes fueron despedidos, la situación abrió una herida emocional en el país y se reabrió la discusión de la represión policial y el racismo.

Un día después de la muerte de George Floyd, cientos de personas se reunieron en la misma intersección donde Floyd fue inmovilizado y luego marcharon a un recinto policial para protestar por su muerte. Los manifestantes corearon “Sin justicia, sin paz” y “No puedo respirar”.

En ese momento hubo enfrentamientos entre manifestantes y policías y los agentes arrojaron gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, dijo un portavoz del Departamento de Policía.

Pero el miércoles la situación se tensó aún: la segunda noche de protestas estuvo marcada por saqueos e incendios de edificios mientras multitudes de manifestantes se enfrentaron con la policía, que también disparó gases lacrimógenos, según lo que observó el equipo de CNN en la escena y la Policía.

La respuesta de Trump y la responsabilidad a Antifa

Este lunes, un Trump agitado y angustiado después de tres noches de protestas violentas en docenas de ciudades de todo el país, incluso a las afueras de la Casa Blanca, les dijo a los gobernadores de la nación en una videoconferencia que deberían enfrentar agresivamente a los manifestantes violentos que, según él, solo responderían a una muestra de fuerza.

“Tienen que dominarlos o parecerán un montón de idiotas, tienen que arrestarlos y juzgar a las personas”, dijo el presidente a los gobernadores en una llamada desde la sala de situación de la Casa Blanca del sótano, según una grabación de audio de la llamada obtenido por CNN.

Los comentarios llegan mientras algunas ciudades han ardido por las manifestaciones. La semana pasada Trump criticó al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y lo llamó “débil” y dijo que muestra “una falta total de liderazgo”. Además, dijo en un tuit sobre las protestas en Minneapolis, que “cuando comienza el saqueo, comienzan los disparos”.

El viernes, manifestantes se congregaron frente a la Casa Blanca y Trump, su esposa Melania y su hijo Barron fueron llevados brevemente a un refugio subterráneo, según un funcionario de la Casa Blanca y una fuente policial.

Al día siguiente, el presidente dijo sin mostrar evidencia que la reciente “violencia y vandalismo” vista en todo el país “está siendo liderada por Antifa y otros grupos radicales de izquierda que están aterrorizando a los inocentes, destruyendo empleos, perjudicando negocios y quemando edificios”.