SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 11 de julio 2020.- Vivir la pandemia por el Covid 19 es difícil, pero lo es más para aquellos que viven la desgracia de tener a sus familiares enfermos por este nuevo coronavirus, ya que lo hacen con incertidumbre.

Doña Josefina llegó 40 minutos antes a las canchas de basquetbol, ubicadas a espaldas de la clínica 02 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que han sido habilitadas para brindar informes a los familiares de los pacientes que se encuentran internados en este lugar, algunos de ellos con el virus, como fue el caso de una señora que preguntó por su nieto, quien sufre este mal.

Los informes se proporcionan de 12:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 20:00 horas. La señora está triste y cabizbaja, se encuentra sentada en el quicio de una puerta. Nos acercamos a ella para preguntarle si su paciente es de Covid 19, a lo que respondió afirmativamente.

“Sí tengo aquí internado a mi nieto, tiene 26 años de edad y dicen que tiene el virus, pero que en la prueba que le van a hacer dirán; yo estoy muy preocupada, pues he escuchado lo que pasa con esta enfermedad y estoy triste, es muy joven”, narró la señora.

El joven trabajaba en un negocio y se enfermó, “empezó con una gripe y se sentía muy mal; su mamá lo trajo al hospital y le dijeron que tenía el virus y que se iba a quedar aquí internado”, informó.

Como la madre del joven trabaja, no puede estar al pendiente todo el tiempo, por lo que la señora es la que acude diariamente para que le den los informes. Solo ha hablado con él por medio de videollamada, pues personal del IMSS los ayuda a tener esa comunicación.

“Yo le pido a  Dios que se recupere, que me lo salve, él y mi hija (su madre) son mi familia”, manifestó Josefina.

“¡SE NOS FUE!”

Son las 16:55 horas, las personas que van por los informes ya se encuentran formadas esperando que personal del Seguro Social abran la reja para poder entrar y sentarse en unas sillas que están dispuestas sobre las canchas debajo de un toldo.

Al entrar, se tienen que dirigir a los lavabos para asearse las manos y después sentarse y esperar a que el personal los llame a cada uno; se dirigen a una carpa en donde les informan sobre el estado de salud de sus pacientes.

Al lugar también llegan tres elementos de la Guardia Nacional que permanecen en el lugar hasta que ya no hay personas. Comienza la labor de información.

Algunos van saliendo y otros van llegando, de repente el llanto desgarrador de una señora rompe el lúgubre silencio: no se puede contener, le acaban de informar que su esposo falleció por Covid 19. Sale a la calle y un joven corre a confortarla, la abraza y la señora le dice:

“¡Se nos fue!, ¡se nos fue!, ¿por qué?”. Las demás personas los ven y se compadecen.

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