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Evelyn Salgado refuerza acciones contra la violencia de género
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de septiembre de 2019.- Enrique Peña Nieto se preparó para gobernar otro país, dos años después de iniciar su mandato (2014) se le fue develando la realidad de un México que él desconocía y que ninguno los integrantes de su equipo supo entender, asevera el periodista Roberto Rock.
El también director de la Silla Rota presentó en junio pasado su reciente libro La historia detrás del desastre, crónica de una herencia envenenada, en el cual analiza y presenta testimonios de primera mano de los eventos que marcaron el ascenso de Enrique Peña Nieto a la Presidencia así como los hechos que llevaron a su sexenio a lo que el autor considera como una administración marcada por la incompetencia, la corrupción y la ambición.
Uno de los sucesos que mostraron a Peña Nieto y a su equipo la realidad del país que gobernaban, advierte Roberto Rock, fue la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, los hechos violentos ocurridos el 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, asomaron un país que al interior de la administración del Peñista “no supieron leer, no entendían, desconocían o les era ajeno y terminaron por desdeñarlo”
“Creo que en el caso de Ayotzinapa es así, hay muchos testimonios de que a raíz de Ayotzinapa se pierde el paso, Peña Nieto pierde un ritmo, lo cual evidenció que su formación como político y administrador había sido insuficiente”, afirma en entrevista quien fuera directivo de El Universal.
El periodista con más de 40 años de trayectoria profesional, señala que el ex secretario de Hacienda y ex canciller Luis Videgaray protagonizó mejor que nadie la forma de operar el poder en el sexenio, “lo cual implicaba no tener contacto con la realidad, era como dicen algunos capítulos del libro, el poder por el poder, una eficacia muy importante hacia dentro con el control de las finanzas, y con la fuerza de agarrar del cuello a empresarios y en particular a los funcionarios”.
Creo que se pueden tener distintas valoraciones del Gobierno de Peña Nieto, pero la valoración del libro parte de que se trata de una clase política que eventualmente se disolvió que tuvo una implosión desastrosa hace sus propias dinámicas, su forma de funcionar, la forma de explicarse a sí misma, su narrativa frente al país, la idea de un nuevo PRI.
Toda clase política, al igual que cualquier Gobierno, aspiran a dejar una legado, sin embargo, las reformas que impulsó Peña Nieto a partir de su toma de posesión, actualmente han sido aplastadas o echadas al bote de la basura, porque tienen un desprestigio tal que difícilmente se puede configurar un legado respetable.
Lo cual es muy complejo encontrar en una a etapa así en el país. Incluso, presidentes que fueron muy cuestionados, estoy pensando en Carlos Salinas de Gortari, quien se presentó a sí mismo como un reformador importante logró configurar un legado con reformas que aún permanecen vigentes como son las de carácter electoral, la concepción del campo, el reconocimiento de las iglesias, son algunos de los temas que trascendieron a su época.
No es el caso del Gobierno de Peña Nieto, al cual se le caracterizó como una administración corrupta, ineficaz y frívola, percepción que se ha ido consolidando con el tiempo, a diferencia de lo que pudo haber pasado con otro Gobierno.
Ahorita tenemos una perspectiva diferente del ex presidente Ernesto Zedillo, pero antes de la elección que ganó Vicente Fox, Zedillo tenía un crédito bastante disminuido pero fue engrandeciéndose por su discreción y por su eficacia, y por su consideración a la decisión electoral de la gente, por el respeto al entonces IFE, al igual que por la armonía económica y financiera en la que dejó al país .
Esto no está pasando con Enrique Peña Nieto, y en su Gobierno, difícilmente hay ámbito en el sector de Seguridad, o de crecimiento del país, o de desarrollo de infraestructura o de grandes proyectos que se haya consolidado, no encuentro nada que la valoración pública no concluya que el legado es un desastre.
Realmente es un enigma para mi, y creo que el libro busca reflejarlo. ¿Qué pasó con el Presidente que dice el libro, rosaba el cielo en septiembre de 2014?, casi dos años del inicio de la administración, con un impulso muy importante con una capacidad de convocatoria trascendente, virtualmente habían arrancado todas las reformas estructurales, con un crédito internacional muy relevante como un Gobierno reformador que logró consensos, en materias muy complejas como la energética, laboral o la educativa, las cuales rompían el modelo que una parte del mundo tiene sobre América Latina, que perciben a las naciones del continente como destinadas a fracasar, porque son muy predecibles, donde persiste un circulo vicioso de corrupción, ineficacia, incompetencia, golpes de Estado, entronización de grupos, crimen organizado, México parecía romper ese modelo, y algo ocurre frente Ayotzinapa, se asoma una tragedia que puede demoler el ánimo de cualquiera.
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