Diseño para el pueblo

En febrero de 1933 el recién designado canciller Adolfo Hitler inauguró la 23ª edición del Salón Internacional del Automóvil en la ciudad de Berlín, la cual desde 1897 había servido como un escaparate del poderío germano en cuanto a ingeniería y diseño automotriz.

Paseando por los pasillos del salón y admirando las maravillas que la industria alemana era capaz de producir, Adolfo tuvo la grandiosa idea de crear un vehículo para el pueblo basado en sus iniciativas sociales para reconstruir a una Alemania vapuleada por la derrota en la Gran Guerra.

En 1934 el ahora Führer, promoviendo los ideales de la propaganda nacionalsocialista, inaugura una nueva edición del evento anunciando una iniciativa de gobierno para construir un vehículo simple, económico pero lo suficientemente eficiente para poder mover a su gente a lo largo de su gran país.

Este vehículo sería la piedra angular desde donde edificaría todo un proyecto de nación que como todos sabemos se vendría abajo un 8 de mayo de 1945.

En una famosa fotografía podemos apreciar a Ferdinand Porsche demostrando al Führer el maravilloso modelo a escala del Käfer de Volkswagen. La ejecución del Diseño de Porsche es destacable, con maestría supo encapsular el capricho dictatorial con las necesidades reales del pueblo. Ferdinand diseñó un vehículo compacto, producible en serie a gran escala, eficiente en consumo de combustible, fácil de reparar y con un sistema de enfriamiento por aire que hacía posible la ausencia del radiador. Y no se puede obviar lo icónico que resulta ser su línea de Diseño, basado en la interposición de arcos que generan superficies de continuidad tangencial que transmiten una sensación de confort y seguridad.

Al final resulta irónico que lo que para Hitler representaba el vehículo de control demagógico dentro de su soñado imperio acabó siendo un hito para la nueva Alemania en reconstrucción de la posguerra, así como un ícono para las generaciones subsecuentes en todo el mundo, un verdadero Diseño para el pueblo.

DI Luis M. Gutiérrez Contreras, Asesor Académico de la Licenciatura de Diseño Industrial del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.