En 1965, un investigador visionario llamado Gordon Moore predijo que cada 2 años podríamos duplicar el número de transistores en un circuito integrado. Este principio se conoce como Ley Moore. A pesar de que su predicción la hizo para una década, la ley Moore se ha cumplido en los últimos 56 años.

En 1971, cuando el primer microprocesador comercial fue lanzado, el Intel 4004, contenía cerca de 2,250 transistores. En contraste, hoy un microprocesador comercial para el iPad Pro, el Apple M1, tiene más de 16,000 millones. Cada uno de estos transistores tiene una función específica y se interconectan de tal manera que permite ejecutar múltiples instrucciones de ensamblador a la vez, función lograda gracias a los llamados multinúcleos.

¿De qué están hechos los transistores? De arena. No es broma. El elemento principal de los circuitos integrados es el silicio que se encuentra en abundancia en nuestro planeta. De hecho, cerca del 28% de la corteza terrestre está compuesta de este elemento. Mediante procesos químicos se obtiene el silicio con una pureza adecuada para proceder a “imprimir” un diseño en un proceso litográfico. Y mediante más de 100 procesos intermedios utilizando tecnología de punta, incluyendo robots, se obtienen los conocidos multiprocesadores.

El tamaño de cada transistor en un microprocesador comercial puede ser tan pequeño como 5 nm (nanómetros). ¿Pero qué tan grande es esta medida? Vamos a compararla con el diámetro de un cabello humano que es de aproximadamente 100,000 nm. Es decir, 20 mil veces más grande. Sin duda, es una maravilla la manufactura de estos elementos que usamos en dispositivos de nuestra vida cotidiana como computadoras, tabletas, consolas de juego y teléfonos inteligentes.

La tecnología sin duda seguirá evolucionando. El silicio se cree que está llegando a su límite de integración. Sin embargo, mediante otros compuestos, como el grafeno, se ve un futuro promisorio en poder hacer microprocesadores con mayor poder de cómputo y con un consumo de energía inferior, aspecto muy relevante en aplicaciones móviles.

Dr. Agustín Domínguez Oviedo, Director del Departamento de Computación Región Centro-Sur de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, Tecnológico de Monterrey.