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QUERÉTARO, Qro., 23 de abril de 2026.- Las observaciones realizadas por la Entidad Superior de Fiscalización del Estado de Querétaro (ESFE) al municipio de Tequisquiapan por un gasto cercano a los 350 mil pesos en la adquisición de palomitas continúan sin una resolución clara, en medio de señalamientos de omisión por parte de la actual administración municipal.
El hallazgo, contenido en los informes individuales de la cuenta pública 2024, en el expediente: ESFE/IND/TEQ/024/24 con el expediente del Órgano de Control Interno EXP-PRA-02/2025-OIC advierte que dicho gasto no fue plenamente justificado ni se acreditó su correcta distribución o vinculación con programas institucionales, lo que derivó en observaciones por inconsistencias en el uso de recursos públicos.
A pesar de que estas irregularidades corresponden al trienio anterior, encabezado por José Antonio Mejía Lira, la responsabilidad de dar seguimiento, solventar o, en su caso, promover las acciones legales correspondientes recae en la administración en funciones.
En ese contexto, el gobierno municipal que encabeza Héctor Magaña Rentería no ha informado públicamente avances sustanciales sobre la aclaración de estas observaciones, ni sobre posibles procedimientos administrativos o denuncias derivadas de los hallazgos.
Especialistas en fiscalización advierten que la falta de acción ante observaciones de este tipo puede derivar en responsabilidades por omisión, ya que la autoridad en funciones está obligada a garantizar la correcta rendición de cuentas, independientemente del periodo en que se hayan ejercido los recursos.
El caso de las palomitas forma parte de un conjunto más amplio de irregularidades detectadas en la cuenta pública 2024, donde más del 50 por ciento del gasto auditado en Tequisquiapan presenta anomalías, incluyendo pagos sin comprobación, bienes no localizados y deficiencias en la integración de expedientes.
Si bien el proceso de fiscalización contempla la posibilidad de solventar observaciones mediante la presentación de documentación adicional, la falta de claridad en torno al avance de estos procedimientos ha generado cuestionamientos sobre la voluntad institucional para esclarecer el destino de los recursos observados.
En este escenario, la omisión en el seguimiento de las observaciones no solo mantiene sin resolver posibles irregularidades del pasado, sino que también coloca a la actual administración bajo el escrutinio público, al ser la responsable directa de transparentar y, en su caso, sancionar el uso indebido de recursos públicos