GUADALAJARA, Jal., 23 de noviembre de 2020.- De cuna priista, pero que desarrolló su carrera política en Movimiento Ciudadano (MC) acompañando al hoy gobernador Enrique Alfaro, Alberto Uribe Camacho es recordado como presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga y por su batalla contra fraccionamientos irregulares, así como su posterior ruptura con MC y con el propio Alfaro Ramírez para irse a Morena. 

Ahora está de regreso en Guadalajara después de trabajar un tiempo en el gobierno federal como director de Coordinación Política en la Secretaría de Relaciones Exteriores, muy cerca del canciller Marcelo Ebrad, admite que está preparándose para ser candidato a la presidencia municipal de Guadalajara o de Zapopan. 

¿Por qué el cambio del trabajo en el gobierno federal para regresar a Jalisco? 

Yo estaba trabajando con Ebrad y el planteamiento es la posibilidad de ser candidato por un municipio de la zona metropolitana, particularmente la discusión está centrada en Guadalajara y en Zapopan, que está a días de tomarse la decisión, además el presidente hizo una petición, incluso hay un twitter de Marcelo que vale la pena retomar que es quien hace el anuncio de mi salida de la Secretaría y el anuncio de mi candidatura acá en Guadalajara, aquí en Jalisco, porque el presidente había puesto como fecha límite el 31 de octubre para renunciar a cualquier cargo del gobierno federal, porque no hay convocatoria del partido Morena. 

¿En este momento son muy graves las diferencias con Enrique Alfaro? 

La situación en la incomunicación, porque cuando Enrique arrancó su proyecto hace muchísimos años, los dos primeros fuimos él y yo, Lorena Martínez también, y las reglas del juego al final siempre fueron muy claras en el sentido de construir un proyecto en donde pudiéramos llegar en grupo a Jalisco, y evidentemente él era la cabeza y el líder pero no podía girar todo en torno a él, como tampoco puede girar Morena en torno a Andrés, tienes que hacer instituciones en donde independientemente de, hacer una organización fuerte, pero si depende de ese actor, si ese actor se cae, se cae todo, y se lo dije muchas veces, yo soy de esas personalidades que también me gusta hablar claro, me gusta hablar de frente, a mí Enrique me había invitado a ser coordinador de su campaña a gobernador y secretario de Gobierno, yo no quería ser secretario de Gobierno, mi única petición era reelegirme en Tlajomulco por el tema de largo plazo, yo quería un gobierno a seis años, posteriormente me evaluaron en Guadalajara y salí igual de competitivo que Ismael, pero yo era una piedrita en el zapato porque yo soy independiente, y si soy alcalde, se lo debo a la gente, no se lo debo a un actor político, mis decisiones como alcalde de Tlajomulco siempre fueron en torno a mi gente, por eso paré la vivienda de 50 mil en promedio cada tres años a 4 mil 929, porque ya no daba el tema en muchas cosas, agua, servicios, transporte, hospitales y escuelas, entonces, el tema era quedarme en Tlajomulco tres años más; cuando se da este rompimiento me termino yendo al gobierno federal por una invitación que me hace Marcelo Ebrad, yo fui coordinador de Andrés en Jalisco en la parte de estrategia, en la parte logística, me tocó representarlo en todos los debates, y nos la llevamos muy bien con Andrés y con Marcelo Ebrad que era el coordinador de toda la región, y a partir de que a Marcelo lo nombran secretario me invita de responsable de la Dirección General de Coordinación Política y entre otras cosas la función es la relación con el Senado de la República, Cámara de Diputados, Congreso Federal, los Congresos locales en los estados, ciudades y cualquier entidad pública mexicana que tenga relación con cualquier embajada, todos los embajadores fueron nombrados en esa oficina que depende el canciller, entonces eso me permitía tener una gran relación con los embajadores de México en el mundo y ahora ya que renuncié tener que empezar a construir un modelo para si voy a jugar Guadalajara o Zapopan, yo quisiera Zapopan, pero en términos reales, lo que me pida el partido, yo vengo a fortalecer, Carlos Lomelí también quiere Guadalajara, no tengo problema de que él se quede en Guadalajara y yo en Zapopan, pero la decisión no la tomamos nosotros. 

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