Visitas conyugales: entre el derecho y los riesgos dentro de los penales
QUERÉTARO, Qro, 6 de julio de 2025– En un contexto marcado por la creciente preocupación ciudadana por la violencia, el gobierno de Guerrero dio un giro significativo en su estrategia de seguridad con la designación de Daniel Antonio Ledesma Osuna como nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Con esta decisión, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda apuesta por un enfoque más civil para encarar los desafíos del estado.
Ledesma Osuna, quien tomó protesta esta semana, sustituye al coronel Josué Barrón Sevilla y se convierte en el cuarto secretario de Seguridad Pública en lo que va de la actual administración. Lo que más destaca de su nombramiento es que, a diferencia de sus antecesores —entre ellos mandos de la Marina y el Ejército—, el nuevo secretario no proviene de una formación castrense. Se trata del primer civil en asumir esta posición en el sexenio, con experiencia en la extinta Policía Federal.
El relevo ocurre tras una serie de episodios críticos, como el reciente asesinato del joven normalista Yanqui Kothan Gómez Peralta, que volvió a encender la alerta sobre el actuar policial y la situación de seguridad en Guerrero. En este contexto, la llegada de Ledesma representa una posible reconfiguración institucional, tanto en el enfoque operativo como en la relación con la sociedad civil.
Su cercanía con el exsecretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, también abre la puerta a una mayor coordinación intergubernamental y a la implementación de modelos más integrales en el combate a la delincuencia.
Con un historial de rotación constante en la SSP —que ha tenido en su titularidad a figuras como Evelio Méndez Gómez y Rolando Rivera Solano—, la expectativa ahora está puesta en que Ledesma pueda brindar la estabilidad y el liderazgo que se requiere para enfrentar la compleja situación de seguridad que vive el estado.
Desde el gobierno estatal se ha reiterado que este cambio busca fortalecer la respuesta institucional y recuperar la confianza de la ciudadanía. Para Guerrero, este nombramiento no es solo un relevo más: podría marcar el inicio de una nueva etapa en la seguridad pública.