La oleada de anuncios de inversión de plantas de vehículos prácticamente llegaron a su fin. Los analistas proyectaron que para soportar el incremento en la demanda de autos en Norteamérica, las marcas automotrices instalarían siete plantas en la región entre 2011 y 2016. El resultado: seis se quedaron en México, una en Estados Unidos y ninguna en Canadá. informó CNN Expansión.

Gracias a este repentino furor por invertir en México, en una década prácticamente se habrán duplicado el número de plantas armadoras instaladas en el país, pasando de 12 en 2008 a 20 en 2019.

Ahora uno de los principales retos es garantizar el arranque de todas las plantas. “Las empresas que llegaron a México sin el apoyo de un socio —como lo hizo Audi con Volkswagen o Daimler con Nissan—, han tenido diversos problemas para encontrar proveedores, ubicar talento o contar con la infraestructura necesaria para arrancar operaciones», dijo Guido Vildozo, analista del sector automotriz de la consultora IHS.

Más información AQUÍ