Filosofía sin escrúpulos
Hasta la basura se separa y es sano
En Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum fue clara: el Batán no se hará en Querétaro porque así lo pidió el gobernador, quien no quiere heredar una obra inconclusa rumbo al 2027. Lo dijo con serenidad, reconociendo que reciclar agua es una gran idea que debe seguir estudiándose. En contraste, en Querétaro los morenistas con ese estilo pendenciero y triunfalista, redujeron el tema a gritos de “agua con caca”, como si la política fuera espectáculo de barrio. Dos formas de decir lo mismo: en la capital del país, el mensaje con clase; en lo local, la estridencia. Y sí, hay clases y hay moditos.
Eso es poder de convocatoria
El alcalde Rodrigo Monsalvo Castelán presentó su primer informe de gobierno con la narrativa de un municipio que no solo crece en población y territorio, sino que intenta colocarse como un polo de desarrollo estratégico en Querétaro. El mensaje estuvo cargado de números, cifras millonarias en obra pública y programas sociales, pero más allá de los logros tangibles, lo que queda claro es que El Marqués atraviesa un momento clave: o se consolida como un referente de planeación y bienestar, o se convierte en un ejemplo más de crecimiento desordenado y desigual y eso no es lo que se busca.
Mejor solos que en Dinamarca dice Martina
En plena temporada de informes y comparecencias, la Secretaria de Salud, Martina Pérez Rendón, dejó claro que Querétaro no se sube al tren del IMSS-Bienestar. Según ella, aquí la salud se lleva “ordenada” y con resultados; y aunque los morenistas se muerdan la lengua por no poder presumir que ya conquistaron el sistema de salud queretano, lo cierto es que el estado ha defendido su autonomía en el tema como pocas veces.
Mientras la Federación intenta uniformar el modelo, Querétaro juega su carta de orgullo local: “nos va mejor solos que mal acompañados”. Eso sí, el riesgo es que este discurso suene demasiado triunfalista y en lo local están obligados a prestar un buen servicio médico.