La burla de no mentir, no robar, no traicionar
La corrupción debe enfrentarse con prevención y la ley
laislaquebrillaba@yahoo,com.mx
La ONU fijó el Día Internacional contra la Corrupción en octubre de 2003 y señaló el 9 de
diciembre para abordar el tema. A partir de ahí, se ha auxiliado con sus propias estructuras,
como la UNESCO y otras solidarias, para enfrentar un fenómeno que es mundial. En esta
fecha se darán a conocer los avances de esos programas. La corrupción es un concepto
que tanto los diccionarios como los códigos, quieren poner a un bajo nivel de tierra, pese a
que es un crimen. Y un mismo significado no se da para conceptos más rimbombantes.
Según la ONU, la corrupción es un fenómeno social, político, económico complejo, de abuso
de poder para beneficio propio. Si se analiza la definición de las normas de la guerra, la
violación de la mismas puede tener los mismos efectos, pero es un crimen de guerra en el
derecho específico y no una corrupción. En ese sentido Benjamín Netanyahu que ha violado
todas las normas de guerra y lo ha hecho con abuso de poder con el fin de obtener las tierras
palestinas (de alto valor económico), no es un corrupto, sino un criminal de guerra. A un
corrupto común lo pueden llevar a la cárcel, pero un criminal de guerra puede pasar la vida
normalmente como parece hacerlo el primer ministro de Israel.
SI LA CORRUPCIÓN ES MUNDIAL SEGÚN LA ONU, TAMBIÉN ESTÁ EN LAS GUERRAS
Es lógico que se trata de diferentes tipos de legislaciones, pero al final la situación es la
misma. Si
nosotros los mexicanos analizamos el comportamiento del sistema priísta que en los últimos
tiempos incorporó al PAN, veremos que la condición del crimen, aunque ellos no estuvieran
en una guerra formal, tuvo las mismas características de una auténtica guerra, por los robos,
los saqueos, la apropiación de la riqueza que tipificaría la corrupción. Y ésta, que en realidad
llevó a la muerte a millones de mexicanos, debido a la falta de atención médica o por la
pobreza. Eso que se ha mencionado como corrupción no tiene ninguna diferencia con los
efectos de la violación de las normas de guerra. Se apoderaron de un bien que era ajeno y
de paso, por la ausencia de ese bien, se produjo la muerte. Comparen por ejemplo una
choza campesina hecha de tablas o de plástico, con la Casa Blanca de Peña Nieto y de la
Gaviota que costó millones de dólares. Me dirán que estiro mucho los tipos, pero tendrán
que aceptar que los efectos que menciono tienen mucha similitud. México con ese sistema,
vivió en una guerra contra el pueblo durante muchas décadas.
EDMUNDO VALADÉS PLANTEÓ OPCIÓN RADICAL A LA CORRUPCIÓN
México es un país que en ese momento se opone a toda opción radical contra los delitos
graves. Se busca que el derecho penal cumpla su función. Los cambios en el Poder Judicial
evidencian lo anterior y es la ley vigente la que debe aplicarse. Que la obra del sonorense
Edmundo Valadés, La muerte tiene permiso, se imprima mucho, una de las últimas veces en
2022 por el propio Fondo de Cultura Económica (FCE) solo significa reconocer un excelente
cuento que habla de un caso terrible de corrupción. El libro que tiene el cuento mencionado
ha sido editado infinidad de veces y el primero fue en 1955. La corrupción del presidente
municipal de San Juan de las Manzanas había rebasado tanto en un sector de trabajadores
campesinos que llevados por la falta de justicia le proponen a un funcionario de visita, que
les den permiso para matar a ese infame corrupto. Este no solo había robado sus tierras, les
había esquilmado sus recursos, deshonrado a sus hijas, sino que en determinado momento
había matado a uno de los hijos de uno de los campesinos. Llevado por la prudencia, el
visitante somete el caso a votación, con los resultados ya conocidos. Ese tipo de justicia es
parte de la historia libresca de México. Pero ahora se trata de aplicar la ley y humanizar un
acto aunque el delincuente sea un corrupto. Esa es la propuesta que se deriva también de
los programas de la ONU: prevenir y aplicar la ley, pero siempre dentro de la justicia.