Las Batallas
TIEMPO DE “CANTANTES”
EN EL PARTIDO MORENA
Sólo era cuestión de tiempo.
Sí, tiempo para que, entre las mafias criminales mexicanas del
Partido Morena, aparecieran las traiciones y los traidores.
Esa figura del “delator” que prefiere “cantar todo” frente a una
auténtica y verdadera autoridad –a manera de “salvoconducto”–, para
conseguir un beneficio extremo, como “salvar el pellejo”.
Sí, porque según los códigos mafiosos, es preferible “la traición” –lo
que significa cantar todo ante una autoridad como el gobierno de Estados
Unidos–, a la aniquilación; lo que se debe entender como la muerte por
causas nunca explicadas.
Sí, se trata, como seguramente ya lo adivinaron, de entender los nuevos
tiempos mexicanos. Y es que parecen haber llegado a su fin la impostura
oficial y la complicidad criminal de Palacio.
Todo para dar paso al tiempo de las traiciones y los traidores, eso que
entre las mafias se moteja como “los cantantes”.
Y es que hoy sólo existen dos caminos posibles para los políticos y
los servidores públicos que se coludieron con los cárteles criminales,
desde la tribuna de un cargo público.
En efecto, el primero de esos caminos es el de ser aplastado con
todo el peso de la ley y de la venganza oficial, mientras que el segundo
camino es convertirse en “cantante”, capaz de revelar todo lo que saben
–que es la peor de las traiciones, según todos los códigos mafiosos–, para
de ese modo acceder a los beneficios de la justicia, a cambio de su
traición.
Es decir, primero traicionar, que ser desaparecido, asesinado o
convertido en mensaje ejemplar de las mafias
Sí, como ya adivinaron, nos referimos a los políticos o servidores
públicos que, frente al peligro de perder la vida o de ser llevados a prisión
de por vida, prefieren “cantar” todo lo que saben de su participación en
las mafias criminales de Morena, a las que sirvieron durante años y de las
que recibieron carretadas de dinero sucio.
Y por eso, en el México de hoy, cada día vemos a más integrantes de
los cárteles criminales que deciden entregarse a la autoridad
norteamericana, no sólo para salvar la vida, sino para ser beneficiados de
figuras como las de “Testigo Protegido”, que brinda beneficios legales
impensables, como una pena recortada y la imposibilidad de llegar a la fea
“pena de muerte”.
Lo ridículo del tema es que “los cantantes” que decidieron “soltar
toda la sopa” al gobierno norteamericano –lo que según los gobiernos de
Morena debiera ser una traición a la patria–, son los mismos “morenistas”
que hace no mucho tiempo eran presentados como próceres de Morena.
Sí, políticos, gobernantes y hasta líderes como Rubén Rocha Moya,
el gobernador de Sinaloa con licencia, el militar, Gerardo Mérida Sánchez,
general en retiro, que fue enviado por López Obrador para hacerse cargo
de la secretaria de Seguridad Pública de Sinaloa y otros lacayos como
Enrique Díaz, quienes de igual manera eran enlace del Cártel de Sinaloa
con el gobierno de AMLO, a través de Audomaro Martínez, el vínculo de
AMLO con las bandas criminales.
Pero “la joya de la corona” es que, en el México de hoy, muchos
entienden que llegó el tiempo de la rendición de cuentas; ya no más
simulaciones y menos farsas públicas para ocultar la realidad.
Sí, resulta que asistimos al tiempo de revelar los vínculos criminales
de mujeres y hombres de Morena con las bandas criminales; tiempo de
hablar con la verdad y decir que el Partido Morena siempre fue un “narco-
partido” y que sus gobiernos siempre fueron “Narco-gobiernos”.
¿Lo entendieron?
Al tiempo.