El Maximato
CONFIRMADO: VIVIMOS
EN UN “NARCO-ESTADO”.
La defensa a ultranza que realiza la “señora presidenta”, de Rubén
Rocha Moya –el “narco-gobernador” de Sinaloa–, sólo confirma que, en
efecto, México está en manos de los grupos criminales.
Peor aún, tal encubrimiento también ratifica que resultaron
efectivas las amenazas formuladas por Rocha Moya, a toda la mafia del
Partido Morena; amenaza que dice: “Si cae uno, caemos todos”.
Y se trata de la confirmación del “Narco-Estado” mexicano, porque
en su desesperación por negar lo que está a los ojos de todos, la
presidenta, Claudia Sheinbaum. olvida dos ejemplos contundentes de que
en la contienda electoral las mafias criminales alteraron la voluntad
popular en las urnas.
El primer ejemplo se produjo la noche misma de la elección
intermedia del 2021, cuando el candidato de la alianza encabezada por el
PRI, Mario Zamora, reconoció de manera pública la derrota, pero también
exigió “la liberación de cientos de representantes de casilla” del PRI, que
fueron secuestrados por el crimen organizado horas antes de que se
abrieran las urnas para recibir la votación.
Además, la propia Secretaría de la Defensa documentó la “narco-
elección” que hizo gobernador de Sinaloa a Rocha Moya; elección que hizo
mandatarios estatales a no pocos “narco-políticos”.
Sí, sólo es necesario forzar un poco la memoria, para recordar que
entre los miles de documentos jaqueados por “#GuacamayaLikes”,
aparecieron cientos de documentos recopilados por la Sedena, en donde
prueban todas las irregularidades de las elecciones intermedias del 2021.
Irregularidades que van más allá de las fallas normales en una
elección y que, confirman que cárteles como el de Sinaloa –entre otros–,
metieron la mano en el proceso electoral para llevar a sus “narco-
políticos” al poder.
Pero vamos por partes.
Resulta que el pasado martes, en comparecencia ante el Senado de
Estados Unidos, Terry Cole, director de la CIA, dijo que la acusación y
persecución contra Rubén Rocha Moya, “es sólo el principio” de una lucha
contra los políticos mexicanos coludidos con los cárteles.
Así lo dijo: “Les aseguro que esto es sólo el comienzo de lo que está
por venir en México… Y No cabe duda de que los narcotraficantes y altos
funcionarios del gobierno mexicano han estado involucrados durante
años”. (FIN DE LA CITA)
En respuesta, tanto la presidenta Sheinbaum, como el secretario de
Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch, no sólo rechazaron los
señalamientos del director de la CIA, sino que aseguraron que no existió
ninguna irregularidad en las elecciones del 2021, en Sinaloa, que llevaron
a Rocha Moya al gobierno estatal.
Lo simpático del tema es que tanto la señora presidenta, como el
policía mexicano motejado como “Batman”, parecen haber olvidado que
la noche de esa elección, en cadena nacional de televisión, el candidato
derrotado, Mario Zamora, denunció el secuestro de cientos de
representantes de casilla, lo que dejó las urnas a merced de los
operadores de los cárteles criminales.
Luego de reunir las pruebas de la “narco-elección” de Sinaloa,
Zamora buscó a un abogado que se atreviera a llevar adelante el proceso
legal, pero nadie se atrevió. Todos sabían que enfrentar a los cárteles era
lo más parecido a firmar una sentencia de muerte.
Pero resulta que esas pruebas aparecieron meses después en los
archivos de la Sedena, como lo documenté aquí, en el Itinerario Político
del 26 de octubre del 2022, titulado: “Sedena lo confirmó: la de 2021 fue
narco elección”.
Así lo dije: “Sin duda que una de las revelaciones más escandalosas del
jaqueo a la Sedena –por parte de #GuacamayaLikes–, es la confirmación
de que la elección del 2021 fue una “narco-elección”.
“Y es que, según los papeles revelados, la Sedena recopiló cientos de
denuncias no sólo de irregularidades propias de una elección, sino que
documentó la presencia –evidente a los ojos de todos–, de cuadrillas
electorales pertenecientes al crimen organizado”. (FIN DE LA CITA)
En pocas palabras, queda clareo que mienten, tanto la “señora
presidenta”, como su policía favorito.
Y con esa mentira confirman que vivimos en un “narco-Estado” y que el
gobierno de Claudia Sheinbaum es un “narco-gobierno”.
¿Aún lo dudan?
Al tiempo.