Nada personal
CON MORENA, MÁS
“RICOS” QUE NUNCA
Conforme avanza la destrucción de la democracia mexicana,
también crecen las voces que cuestionan la pasividad del sector
empresarial de hoy, en el peligroso retroceso democrático.
Incluso, día con día se escuchan con más frecuencia las
interrogantes obligadas.
¿Por qué la pasividad empresarial, en momentos en los que se
requiere de la movilización de los hombres de empresa?
¿Dónde están hoy los Garza Sada, los Clouthier y el equivalente
moderno de aquellos empresarios comprometidos que dieron todo por las
gestas democráticas?
Lo cierto, sin embargo, es que el empresariado mexicano parece
feliz con lo que está pasando en México; con la violencia sin freno, con los
crecientes vínculos criminales en la política y con la destrucción
democrática.
¿Y por qué estarían felices muchos empresarios?
Poca cosa, porque casualmente los acaudalados mexicano de hoy
son aún más “ricos”, en la dictadura de Morena que en la democracia del
PRIAN.
Y si tienen alguna duda, basta con echarle una mirada al más
reciente informe de la firma Forbes, sobre los mexicanos más acaudalados
del mundo.
Resulta que en el último lustro –en los últimos cinco años–, más
empresarios mexicanos se colaron a la lista de los multimillonarios más
“ricos” del mundo.
En efecto, según Forbes, en 2026 un total de 24 empresarios
mexicanos se habían colado a la privilegiada medición global de la riqueza.
Pero lo verdaderamente interesante del asunto en que, entre los
años 2020 y 2025, la fortuna de muchos de esos empresarios mexicanos
se duplicó.
Dicho de otro modo, resulta que los gobiernos de Morena son algo
así como “el paraíso” terrenal para muchos de los hombres de empresa
mexicanos, quienes a partir del 2020 han visto crecer sus negocios y sus
fortunas como nunca.
Y el mejor ejemplo es el de Carlos Slim Helú, cuya familia es la más
acaudalada de México y su fortuna –estimada en 125 mil millones de
dólares al 2026–, se duplicó desde el 2020, cuando se calculaba en 62 mil
millones de dólares.
Por tanto, resulta que los gobiernos de Morena parecen el terreno
ideal para engordar –como nunca–, los bolsillos de no pocos empresarios
mexicanos quienes, ante esa milagrosa abundancia, ven pasar la
destrucción democrática mexicana sin siquiera chistar.
Prefieren guardar silencio y voltear para otro lado, mientras hacen
negocios con los gobiernos de Morena; gobiernos que destruyeron el
sistema electoral confiable, que aplastaron la división de poderes y la
independencia del Poder Judicial y gobiernos que apuestan a ser la versión
moderna de viejo PRI.
Y por eso preguntamos de nueva cuenta.
¿Hasta cuándo el empresariado mexicano permanecerá callado
frente a riesgos latentes para todo México y para todos sus ciudadanos,
como la perniciosa alianza entre el poder político y el poder de facto que
significan los cárteles criminales?
¿Hasta cuándo permanecerán callados los hombres de empresa,
frente a la debacle económica que anuncia la impagable deuda externa?
¿Y hasta cuando se movilizará la sociedad empresarial, para
defender la democracia toda?
Al final de cuentas el poderoso eslogan de “primero los pobres”
–que fue palanca fundamental para la victoria electoral de Morena–,
quedó convertido en una grosera caricatura que se podía motejar como
sigue: “Con Morena, primero los ricos”.
Al tiempo.