Nada personal
Victoria de Ayuso en México;
descubrió la alianza populista
A la lectura política de la visita a México de Isabel Díaz Ayuso, presidenta popular
de la Comunidad de Madrid, le ha hecho falta… una lectura política. Aún truncada su gira,
la experimentada política española exhibió la alianza activa entre el PSOE y Unidas
Podemos españoles con Morena mexicana y el papel aglutinador que sigue moviendo los
hilos de una alianza populista en América a través nada menos que del grupo
internacionalista de Venezuela aún chavista-madurista.
La gira política de Díaz Ayuso tuvo también su correspondiente referencia a la
desangelada visita de horas que realizó apenas en abril la presidenta mexicana Claudia
Sheinbaum Pardo para consolidar la interrelación interoceánica entre el populismo de
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, con los populismos de la propia mandataria mexicana, del
Brasil de Lula en busca de las bendiciones de Donald Trump y la Colombia posguerrillera
de Gustavo Petro. Nadie por cierto en España ofendió a este grupo ni con el pétalo de
tentaciones de sospechosismo.
La geopolítica intercontinental entre los conservadurismos y populismos en ambos
lados del Atlántico se había agudizado con la ruptura en noviembre de 2007 de Hugo
Chávez y lo que representaba el conservadurismo distante del Rey Juan Carlos I. En 2019 y
con la bendición ya del presidente Andrés Manuel López Obrador en México, Pablo
Iglesias fue el pivote entre el populismo español-mexicano-venezolano para fundar el
autodenominado Grupo de Puebla, un listado de presidentes precisamente salidos de la
ideología populista y figuras sobrevivientes del desarmado Foro de Sao Paulo.
El dinero necesario para impulsar esta organización fue proporcionado,
obviamente, por Hugo Chávez, pero nunca pudieron consolidar alguna propuesta
institucional que revalidara lo que sería su intención simbólica: un modelo de desarrollo
propio para los de países en vías de desarrollo y al margen y hasta en contra del Tratado
de Comercio Libre con Estados Unidos.
El pivote anti Ayuso en México fue el grupo de Pablo Iglesias, que ya se asentó
formalmente como empresa dentro del territorio mexicano para generar una guerra de
propaganda a favor el populismo y contra el neoliberalismo y a través de una empresa
productora de mensajes políticos en medios de comunicación, incluyendo contratos a
través de los cuales abiertamente Iglesias ha recibido fondos de Morena mexicana.
Hace menos de un mes, a través de ese proyecto español-mexicano-venezolano
que lleva todo el contenido de propaganda chavista-madurista, Pablo Iglesias realizó una
“exitosa” gira por la Cuba aislada por Estados Unidos para hacerle una entrevista de más
de una hora cargada de propaganda por Cuba y contra Estados Unidos con el presidente
Alejandro Díaz-Canel, y los mensajes manipulados se percibieron desde el armado y tono
de preguntas favorables al entrevistado y cerrando los ojos a las protestas de los cubanos
que están luchando contra el Estado castrista para tener mínimas libertades políticas y de
asociación y sin que hubiera ni una sola referencia de iglesias a los centenas de presos
políticos que están encerrados en prisiones que no cumplen con las mínimas condiciones
de habitación.
No se sabe si por estrategia política o por consejo de sus anfitriones o por un
sentido político propio, Díaz Ayuso puso a los mexicanos a dar de vueltas como locos al
invocar nada menos que al conquistador Hernán Cortés, uno de los tres malditos de la
historia mexicana, junto con Agustín de Iturbide como el consumador de la independencia
nacional y de Porfirio Díaz como el gran modernizador del proyecto liberal-capitalista de
Benito Juárez.
Más aún, el sector conservador mexicano dominado por los militantes del PAN con
sentido histórico novohispano pareció que ni siquiera se le había ocurrido la idea, pero las
referencias de la presidenta de la Comunidad de Madrid dejaron un espacio abierto para
reconocer que la derecha tiene también héroes que han hecho una parte fundamental de
la historia de México y que no hay que desgarrarse las vestiduras para negarlo.
Seguramente Díaz Ayuso no tiene conocimiento de uno de los textos históricos
más importantes de México: la comparación entre conservadores y liberales en el siglo
XIX y que formó parte del ensayo El trauma de la historia de Edmundo O´Gorman de
apenas 1977. La tesis de O´Gorman señala que en las guerras y conflictos en ese siglo XIX
fue producto de la lucha entre conservadores y liberales, los primeros plantearon como
proyecto nacional de México el modelo novohispano y los liberales enarbolaron la
propuesta estadounidense. Al final, los conservadores aceptaron las razones de los
liberales y los liberales aceptaron las razones de los conservados. Ahí quedó liquidada la
lucha civil del México independiente.
En este contexto, la gira de Díaz Ayuso en México fue un éxito político para porque
le quitó la iniciativa política al populismo de España-México-Venezuela y reavivó el debate
desde el sector conservador mexicano que estaba derrotado en las discusiones porque
todos los valores precisamente del conservadurismo histórico fueron asumidos por
Morena y su proyecto dependiente del Tratado con Estados Unidos.
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Política para dummies: la política siempre es lo que quieren que sea.
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