El fundador y director ejecutivo de Huawei Technologies, Ren Zhengfei, criticó la decisión de la Administración de Trump de agregar a su compañía a una lista negra del Gobierno, insistiendo en que el fabricante chino de equipos de telecomunicaciones no ha hecho nada ilegal, reseña Nikkei.

El Departamento de Comercio de EE.UU. anunció esta semana que incluirá a Huawei y a 70 empresas afiliadas en su llamada ‘Lista de Entidades’, lo que impedirá al gigante chino de las telecomunicaciones comprar piezas y componentes a las compañías estadounidenses sin la aprobación del Gobierno de EE.UU.

«No hemos hecho nada que infrinja la ley», aseveró el sábado Ren Zhengfei, en su primera entrevista desde la decisión de las autoridades estadounidenses.

El ejecutivo indicó que la compañía continuará desarrollando sus propios chips para disminuir el impacto de la prohibición en su producción. Ren sostuvo que la empresa estaría «bien» incluso si el fabricante de chips Qualcomm y otros proveedores estadounidenses no vendieran chips a Huawei. «Ya nos hemos estado preparando para esto durante muchos años», alegó.

Por su parte, Teresa He Tingbo, presidenta de HiSilicon, la unidad de Huawei que diseña principalmente chips de procesadores, realizó comentarios similares a los planes para enfrentar una posible interrupción en el suministro. En una reciente carta abierta, la ejecutiva escribió: «Hemos previsto este día durante muchos años y tenemos un plan de respaldo».

Google aseguró el lunes a los usuarios de celulares Huawei que los servicios básicos de la compañía estadounidense seguirán funcionando en sus dispositivos tras las restricciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos a las relaciones comerciales con el gigante tecnológico chino.

El anuncio subrayaba el posible impacto sobre los consumidores global y la industria tecnológica de la decisión del gobierno de Donald Trump de estrechar los controles sobre Huawei Technologies Ltd., a la que Washington considera una amenaza de seguridad.

Huawei, que utiliza el sistema operativo Android de Google para sus smartphones, dijo que seguiría proporcionando actualizaciones de seguridad, pero no detalló cómo podrían verse afectados los servicios de los celulares.

Google, una división de Alphabet Inc., señaló que estaba “revisando las implicaciones” de los requisitos de obtener licencias de exportación para vender tecnología a Huawei.

La firma china, con sede en la ciudad sureña de Shenzhen, cerca de Hong Kong, es el mayor fabricante del mundo de equipamiento de redes para empresas de telefonía y la segunda marca de celulares más grande del mundo.

“Le aseguramos que si bien cumplimos con todos los requisitos del gobierno estadounidense, servicios como Google Play y la seguridad de Google Play Protect seguirán funcionando en su dispositivo Huawei existente”, dijo Google en Twitter.

Huawei niega facilitar el espionaje del gobierno chino.

Google permite a los fabricantes de celulares utilizar Android y sus servicios básicos de forma gratuita. Eso implica que no se verían afectados por los límites a las ventas o relaciones comerciales, según analistas del sector, aunque los mapas y otros servicios patentados podrían verse afectados.

El gobierno estadounidense dice que los proveedores chinos como Huawei y su rival más pequeño, ZTE Corp., suponen una amenaza de espionaje porque tienen obligaciones legales con el gobernante Partido Comunista chino. Pero las autoridades estadounidenses no han presentado pruebas de que los equipamientos de Huawei hayan servido como medio intencionado de espionaje para Beijing.

CLAVES:

  • El 15 de mayo, Trump firmó una orden que prohíbe el uso de equipos de telecomunicaciones fabricados por compañías consideradas como una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. La medida allana el camino para una prohibición total de los productos fabricados por Huawei.
  • Huawei calificó de «irrazonable» la orden, señalando que las medidas en su contra dejarán a EE.UU. «rezagado en el despliegue del 5G», mientras que «las restricciones no razonables infringirán los derechos de la compañía y plantearán otros problemas legales graves».