Amplían servicio de transporte nocturno por Grito
QUERÉTARO, Qro., 20 de julio de 2025.- Durante el periodo vacacional de verano, las estafas digitales se han disparado en México, alertó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). Redes sociales como Facebook, Instagram y WhatsApp se han convertido en los principales canales para cometer fraudes, mediante promociones falsas, perfiles clonados y enlaces maliciosos.
Tan solo en el verano de 2024, se reportaron más de 16 mil casos de fraudes relacionados con compras en línea y ofertas turísticas falsas. La tendencia continúa al alza este 2025, según especialistas en ciberseguridad, quienes advierten que los ciberdelincuentes aprovechan la alta demanda de servicios turísticos para vaciar cuentas bancarias y robar identidades.
Entre los fraudes más comunes destacan las agencias de viajes falsas o montaviajes, que ofrecen paquetes atractivos a bajo costo y desaparecen tras recibir el pago. También proliferan los casos de phishing, donde enlaces engañosos prometen vuelos gratis o promociones exclusivas, pero redirigen a sitios falsos para robar datos personales o bancarios.
Otra modalidad es la suplantación de identidad, donde los delincuentes clonan perfiles de personas o marcas reconocidas para difundir promociones falsas. También se han registrado casos de estafas románticas, en las que se simulan relaciones personales para obtener dinero de las víctimas.
El uso de tarjetas en destinos turísticos también implica riesgos. Se han reportado cargos no reconocidos y clonación en gasolineras, tiendas o cajeros no verificados. Incluso en los hoteles, falsos empleados han engañado a turistas con tours inexistentes o robado datos al presentar identificaciones falsas.
Para evitar ser víctima, se recomienda verificar que cuentas y enlaces sean oficiales, desconfiar de ofertas demasiado atractivas, evitar compartir información bancaria por redes sociales y activar medidas de seguridad como la autenticación en dos pasos. Las vacaciones deben disfrutarse, pero con una cultura de prevención ante la creciente amenaza digital.