MÉXICO, 14 DE MAYO 2017.-  Nathalie-Jade, de Manchester, tenía 18 años cuando decidió que quería perder peso. Entonces adolescente, hizo una rápida búsqueda en Google y encontró unas pastillas que prometían resultados inmediatos. «Las fotos (de las personas) se veían genial», le dijo a la BBC.
«El Photoshop hace maravillas en internet». No pensó mucho en los efectos secundarios e hizo un pedido. «Pensaba que era invencible».
Pero después de empezar a tomarlas empezó a sudar más y a tener un pulso más rápido.
Casi no comía y tenía que beber mucha agua.
Después de ocho semanas dejó de ingerirlas, pero los síntomas continuaron. Dos años después colapsó de repente y tuvo que ir al hospital.
Los médicos que la examinaron dijeron que su corazón palpitaba tan rápido como si se hubiera bebido 30 tazas de café.

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