Cáncer de boca y garganta: VPH es uno de los factores de riesgo
QUERÉTARO, Qro., 28 de junio de 2026.- La enfermedad del hígado graso se ha convertido en uno de los problemas de salud con mayor crecimiento a nivel mundial, impulsada principalmente por el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo y el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
Especialistas advierten que este padecimiento suele desarrollarse sin presentar síntomas durante años, lo que retrasa su diagnóstico y aumenta el riesgo de complicaciones como cirrosis o cáncer de hígado.
De acuerdo con estudios internacionales, cerca del 30% de la población adulta presenta algún grado de hígado graso, mientras que entre las personas con obesidad la cifra puede superar el 70%. Además, la Federación Internacional de Diabetes estima que más de la mitad de quienes viven con diabetes tipo 2 también desarrollan esta enfermedad.
En México, el incremento de la obesidad y el sobrepeso mantiene al país entre los de mayor riesgo para padecer esta condición.
Especialistas recomiendan mantener una alimentación equilibrada, reducir el consumo de azúcares y grasas saturadas, realizar al menos 150 minutos de actividad física por semana y acudir a revisiones médicas periódicas, especialmente en personas con obesidad, diabetes o colesterol elevado.
Detectar el problema de forma temprana permite revertir el daño en muchos casos mediante cambios en el estilo de vida, evitando así complicaciones graves en el futuro.