SAN JUAN DEL RÍO, Qro. 10 de diciembre de 2014.- La mañana de este miércoles, la dirigente del sindicato Independiente de Trabajadores Adscritos al municipio (SITAM), Mónica Rodríguez Olguín, llegó a la presidencia municipal de esta ciudad, con la finalidad de atender la orden del juez de la reinstalación de varios de sus integrantes.

Señaló que varias personas han enfrentado un juicio de hasta 4 años, y una de ellas es una mujer que prestó sus servicios al municipio por 22 años, lo que se suma el tiempo que ha pasado con el problema laboral que tiene, y fue dada de baja por una enfermedad crónica que padece, por lo que se busca que regrese a jubilarse.

La líder sindical indicó que solo se presentó a realizarse la formalidad, pues dijo que solo la mantienen una o hasta dos semanas y de nueva cuenta le llega la notificación de que fue dada de baja.

Rodríguez Olguín, manifestó que el presidente municipal señala que no despidió al personal quejoso, y de “buena fe” les regresa su fuerte de ingresos, pero una vez que están en funciones, no les dan herramientas de trabajo, ni tampoco se le da su registro de huellas, ni ninguna otra prestación, para luego notificarles que están de nueva cuenta dados de baja.

Agregó que han denunciado la mala fe que se tiene de parte de la presidencia municipal; “que finalmente esto es un juego; es una pena, en manos de quien estamos, no se dan cuenta de la magnitud de este problema”.

Informó que a la fecha el municipio debe a los trabajadores despedidos y afiliados al Sitam, más de 60 millones de pesos, nada más de salarios caídos, lo que aumenta a diario.

“Si le sumamos los 100 millones que les deben a los proveedores; en cuanto va a dejar endeudado al municipio, y para los sanjuanenses porque finalmente él se va y claro que se le van a fijar responsabilidades, pero bueno el daño ya está hecho, y es lo que está haciendo ahorita, actualmente la administración; dañando las finanzas públicas, y dañando un futuro de San Juan del Río”, dijo Mónica Rodríguez Olguín.

Indicó que se está dañando la salud de esos trabajadores, con las instalaciones simuladas, con lo que también se agrava la situación de estas personas, que suman alrededor de 30.