SAN JUAN DEL RÍO, Qro., 13 de marzo de 2014.- Tremenda golpiza propinaron dos elementos de la Policía Municipal a un joven de 18 años, sin aparente motivo, pues el lesionado tenía minutos de haber llegado de la ciudad de Querétaro, hechos que pueden ser constatados en su centro de trabajo.

La señora Reyna “N”, manifestó a Quadratín, que su hijo de nombre Luis Martín, de 18 años de edad, al ser operador de un tractocamión, regresó la noche del pasado sábado 8 de marzo a la ciudad de Querétaro, donde dejó su pesada unidad para ir a su domicilio en San Juan del Río y descansar, siendo ya cerca de la media noche.

Refiere que el joven pasó a una conocida taquería que se localiza en Paseo Central, frente a la Kimberly Clark, lugar que abandonó cerca de la una de la madrugada para irse caminando a su domicilio, pues se encuentra cerca del local referido.

Sin embargo, al ir en camino, casi frente a la empresa papelera, lo alcanzó una patrulla, y sin mediar palabra alguna los oficiales descendieron de su unidad para tomarlo por el cuello y derribarlo al piso, donde uno de los uniformados lo pateó hasta dejarlo seriamente lesionado  y semi-inconsciente.

“Después se fue mi hijo a pedirle ayuda a mi otro hijo, que vive en Rio Ayutla, corrió él y llegó a pedirle ayuda, Llamaron al 066 para ver que hacían, de que esos oficiales lo habían golpeado, les dijeron que fueran a poner una denuncia ante el Ministerio Público. Fuimos a poner la denuncia, ahí un oficial que según era el encargado de noche de los policías, nos preguntó que qué pasaba, ya le comentamos lo que le pasó mi hijo”, dijo la señora con lágrimas en sus ojos, al recordar lo que paso esa noche.

Tras regresar a su domicilio después de haber puesto su denuncia penal, la señora Reyna señaló que se encontraron con los policías, y a pesar de que fueron acusados por el agraviado directamente, los uniformados negaron los hechos rotundamente.

“Yo andaba y ando muy enojada, no estoy tranquila porque no se les ha hecho nada, negaron ahí todo, que lo conocían; entonces el oficial nos dice que fuéramos el domingo (9 de marzo) a las 8:30 horas para estar con el director de ahí de los Arrayanes (módulo de policía), y fuimos, y lo que nos dijo el director es que esos policías estaban fuera de la corporación”, manifestó la madre del afectado, quien no está conforme con la respuesta, ya que ella pide el castigo a los oficiales.

Posteriormente fueron citados en la Secretaría, donde el encargado del despacho jurídico, según la señora, le mencionó que si había otra manera de “arreglaran” la situación, “pero yo no quiero eso, para que sirven esas porquerías, esos no merecen traer un uniforme, porque, porque se sienten con mucho derecho, por eso agreden a las personas, que tal si matan a mi hijo”.

La mala intención de los policías, por como pasaron los hechos -y a decir de los quejosos- era nada más golpear al joven, sin motivos, puesto que sus teléfonos solo los destruyeron, aparatos que aún están siendo pagados en mueblerías.

“La verdad si no se pueden recuperar las pertenencias, a lo mejor no se pueda recuperar eso, pero que sí les den el castigo que se merecen, que saquen a esos tipo de elementos de ahí, porque imagínense cuántos más hay igual que yo o peor que yo”, pidió así la angustiada ama de casa preocupada por las represarías que este problema le pueda ocasionar a su familia.

Miguel Pérez Flores y Enrique Barrón Barrón, son los nombres que a la familia le dieron, de los oficiales que agredieron a Luis Martín. De igual manera se dijo que en el Ministerio Público dio inicio a la averiguación previa No SJR2/324/201.

Es importante mencionar que además del despacho jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública, los policías ofrecieron tres mil para que la demanda fuera retirada, cuando es una dependencia donde la actitud de los policías es de servir y proteger a la ciudadanía y no para agredirla.