QUERÉTARO, Qro., 27 d emayo de 2016.-Joshua Marbury jamás imaginó que tendría que afrontar a un sistema de justicia tan precario, cuando la niñera golpeó burtalmente a su hijo de un año Jacob informa Excélsior.

Joshua y su esposa salieron a cenar y dejaron al pequeño con una niñera, cuando regresaron a su casa, encontraron que el niño tenía un costado de su rostro completamente golpeado, lleno de moretones e incluso el ojo se veía afectado.

La niñera confesó que sí fue ella quien golpeó al bebé, y a pesar de llevar estas pruebas a la policía, no fue arrestada.

Dos meses después, Joshua se dirigió a la policía para saber el estado del caso, donde le informaron que los cargos fueron removidos por la corte de Oregón, porque el bebé no puede decir de manera verbal que fue golpeado, ni señalar a su agresor o afirmar que tiene dolor. También aseguraron que no era ‘seguro’ que la niñera lo hubiera hecho intencionalmente.

Lee más aquí