TERCIOPELO FAMILIAR DE CANDIDATOS

Las imágenes que proliferan en los costosos espectaculares, conmueven casi hasta las lágrimas: la gran mayoría de candidatos derrochan ternura filial, amor conyugal y armonía familiar. Las candidatas no aparecen así, desconozco si es por soltería o no simpatizan con las fotografías que dan pie a la duda, a la broma y al insano comentario sobre posible hipocresía.

Entiendo tal despliegue de aparente terciopelo en el hogar. Todo ofertan en el desesperado intento por rescatar la credibilidad perdida. No encuentran el imán idóneo capaz de atraer votantes a las urnas y ahora arrastran a su familia, aunque después más de alguno, la deje en el camino, debido a los compromisos que implica el “sacrificio” de la función pública. La figura de los políticos se deterioró y el rechazo por ella resulta evidente, manifiesta, ya sin cortesías.

Igual destino han tenido los partidos políticos como manantial creciente de recursos económicos para sus dirigentes que, sin pudor alguno, se han enriquecido invirtiendo en el redituable juego de la pluralidad y de la democracia, entendidas ambas, desde luego, muy a su modo: criticando al de enfrente… pero con mesura, sabiendo muy bien que en el terreno donde pisan todo revierte y no olvidando que todos, absolutamente todos, ordeñan de la misma ubre: el erario público.
¿Qué más veremos en los días de campaña por venir?.