QUERÉTARO, Qro., 23 de enero de 2014.- Hace poco más de una semana Piedad Andrés Benítez, de 67 años de edad, acudió a una farmacia en el poblado de Jurica sin imaginarse que su experiencia se convertiría en una terrible pesadilla. Ahora forma parte de uno de los casos más tristes y sonados, mismos que protagonizó una médico que en un estado de desequilibrio mental atacó a su paciente que solo había acudido a tomarse la presión arterial.