MÉXICO, DF, 16 de diciembre de 2014.- Funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes justificaron ante diputados que se canceló la licitación de la construcción del tren México-Querétaro por el amago que hizo la senadora panista Marcela Torres de que no se aprobarían recursos para el proyecto si no se aclaraba el proceso.

La subsecretaria de Transporte, Yuriria Mascott, y el director de Transporte Ferroviario y Multimodal, Pablo Suárez Coello, argumentaron que se canceló el proyecto como una medida de análisis de riesgos.

Se ponderó, afirmaron en varias ocasiones, que el Gobierno podría asumir mayores responsabilidades si se firmaba un contrato y luego se debía cancelar por falta de recursos.

Mascott recordó que en una comparecencia en el Senado, Marcela Torres lanzó el amago de no apoyar presupuestalmente el proyecto donde ganaron empresas chinas y un grupo de compañías mexicanas, entre ellas Constructora TEYA, de Grupo Higa, de Juan Carlos Hinojosa.

Explicó que luego de ponderar la posición de la senadora de PAN, el Secretario Gerardo Ruiz Esparza pidió al Presidente Peña que se cancelara la licitación.

«En esa mitigación de riesgos, el riesgo menor del Estado, para los mexicanos, era proceder a la no firma del contrato», explicó Mascott en la sesión de trabajo de la Comisión Especial para revisar el procedimiento de cancelación del Tren México-Querétaro.

También explicó que una vez que se tomó la decisión de reponer la licitación, la SCT decidió que la no firma del contrato era factible porque sólo se tendrían que pagar gastos no recuperables a las empresas afectadas, en caso de que hicieran la reclamación.

Pablo Suárez también aseguró que la SCT supo que en el proceso participaba el Grupo Teya, de Juan Carlos Hinojosa, hasta que se dio la apertura de propuestas el día 15 de octubre pasado, con lo que descartó un arreglo previo para favorecerla.

La explicación de los funcionarios fue cuestionada por los partidos de izquierda.

Ricardo Mejía, de Movimiento Ciudadano, dijo que si hay dudas, es porque el tiempo ha demostrado con hechos que hay favoritismo, tráfico de influencias y contratismo en el Gobierno federal, porque se favorece a la misma camarilla cercana al Presidente Peña.

Por el PRD, Carlos Reyes Gamiz afirmó que hubiera sido más creíble para el Gobierno explicar que se canceló el proceso de licitación ante la suposición de que había un conflicto de interés y que el Presidente prefería aclarar todo, a fin de evitar un escándalo.

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