Los coágulos suelen presentarse con mayor frecuencia en piernas y pies, al ser estos los encargados de sostener el peso del cuerpo

QUERÉTARO, Qro., 3 de marzo 2016.- Se le conoce como embolia a la interrupción repentina del flujo sanguíneo, causada por un émbolo o coágulo, que afecta la distribución de oxígeno hacia un órgano o extremidad; esta puede llegar a ser incapacitante si no se detecta y trata oportunamente, ya que pone en riesgo la zona afectada, causando muerte del tejido —necrosis—.

Detalla el IMSS que las principales causas que originan este padecimiento, son: la herencia, el sedentarismo, alteraciones en la sangre; además, las personas más afectadas son las mayores de 40 años de edad, así como pacientes hospitalizados o post operatorios, esto por la falta de circulación debido a la anestesia que se les aplicó durante la intervención quirúrgica a la que fueron sometidos.

Por lo anterior, se recomienda que después de la operación, los pacientes realicen movimientos con sus extremidades para reactivar la circulación y así evitar la aparición de coágulos que puedan desencadenar en embolia, informó el angiólogo Hugo Francisco Solorio Rosete, médico adscrito al Hospital General Regional (HGR) No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Querétaro.

“Los síntomas más frecuentes son: hinchazón en las piernas, dolor en el área afectada, problemas respiratorios, pies y manos frías, dificultad de movimiento, entumecimiento, así como disminución del pulso en la extremidad”, afirmó el especialista, quien además agregó, que los coágulos suelen presentarse con mayor frecuencia en piernas y pies, al ser estos los encargados de sostener el peso del cuerpo.

El Seguro Social brinda tratamiento personalizado según el tipo de embolia, el cual controla los síntomas y mejora el flujo sanguíneo del área afectada; por tal motivo, exhorta a la población en general a acudir al médico ante los primeros síntomas para poder dar un diagnóstico oportuno y poder contrarrestar o evitar los daños.